El pasado 30 de mayo se conmemoraron 583 años de la muerte en la hoguera de Juana de Arco, la famosa guardameta del Orleans FC (por eso también se la conoce como "La Doncella del Orleans") y de la selección francesa (de ahí que también se la denomine la "Santa Patrona del Fútbol Francés."
Juana había nacido en el año 1412 en el pueblo de Domremy, pero a pesar de ello no se dedicó a la música sino al fútbol. A los 13 años le vió literalmente la cara a Dios, y comenzó su carrera deportiva, jugando en los equipos de San Miguel, Santa Margarita, y Santa Catalina (pasando el Cerro) antes de ser transferida al Orleans. En realidad, ella se llamaba Juana Fernandés, pero todos se referían a ella como "Juana, la del Arco", y con los siglos el mote se abrevió al que actualmente conocemos.
Hacia 1429, cuando el seleccionado galo estaba muy mal posicionado en la Eurocopa, fue elegida como cancerbera del arco francés, y merced a un brillante y recordado desempeño en el enfrentamiento con el seleccionado de la rubia Albion en el estadio de Patay, logró la clasificación de Francia para la final. Indignados, los hooligans la tomaron prisionera y la acusaron de "maldad" por vestir ropas masculinas (el equipo de goalkeeper, claro) y de "herejía" (por haber impedido el triunfo de los inventores del fóbal), quemándola sin más ni más en la hoguera. Para desgracia de Juana, ese día era domingo, y como Dios descansaba, ni se enteró. Después la hicieron Santa, y desde entonces es la Patrona de los goleros.
(y a mi no me importa mucho que digamos)
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viernes, 25 de octubre de 2013
sábado, 7 de abril de 2012
TAMAÑA PIÑA
En la imagen, el autor con una piña de araucaria bildwilly, el bunya bunya de los australianos. Los piñones se comen y son riquísimos. La piñita de la mano derecha, me olvidé de preguntar a cual conífera pertenece, pero como se ve es muy chiquita.
Así es el mundo, unos tienen mucho y otros no tienen nada, unos son lindos y otros son feos, unos son dulces y otros son amargos, unos son y otros no son, y así...
Así es el mundo, unos tienen mucho y otros no tienen nada, unos son lindos y otros son feos, unos son dulces y otros son amargos, unos son y otros no son, y así...
sábado, 10 de marzo de 2012
UNA ABEJA ANDA MOSQUEANDO
Con el título “Una uruguaya publica en la revista Science”, el diario El Observador de Montevideo reproduce un cable de la Agencia Efe que comienza así:"Un estudio que publica este viernes la revista Science pone de relieve que, como el Homo sapiens, las abejas también tienen personalidad. La uruguaya Sandra Rodríguez Zás fue una de las investigadoras. Según este estudio, hay abejas exploradoras y de comportamiento más osado, mientras que otras optan por actividades más cautelosas y una vida "hogareña". Cada grupo tiene genes distintos característicos."
Así pues, según el cronista de la Agencia EFE, las abejas “tienen personalidad” (por ende: ¡las abejas son personas!) y por eso eligen entre un comportamiento osado y uno cauteloso. ¡Igual que el Homo sapiens! se entusiasma el hombre. Pero si el lector se da cuenta de que –como dice a renglón seguido el mismo cronista– ello se debe a una cuestión genética, la ilusión se nos viene al piso.
Pero además, para completar ese enfoque tan sensacionalista de esta investigación tan seria e interesante que está realizando la Doctora Sandra Rodríguez-Zas en la Universidad de Illinos, la foto que ilustra la nota en El Observador (la de arriba a la izquierda) no es de una abeja, sino de una mosca… Las abejas son así:
No es tan difícil ¿vió? Poniendo un poquito de atención cualquiera se da cuenta de la diferencia... bueno, es verdad, cualquiera no. (Y por si fuera poco, las abejas no suelen posarse en hojas con espinas sino en los estambres y los pistilos y otras partes pudendas de las flores, que es donde está la dulzura que van a buscar... ¡caramba, qué coincidencia!)sábado, 25 de febrero de 2012
EL CARNAVAL DEL URUGUAY
“El Carnaval es una fiesta que la antropología define como de desorden: por unos días se invierte.el orden establecido, para distender las presiones del poder. Uruguay, desde 1950, tiene férreamente regulado su Carnaval: el poder político, la Intendencia de Montevideo, y el corporativo, el gremio de carnavaleros Daecpu, han convertido el Carnaval uruguayo en una fiesta de orden en la que, al igual que en un desfile militar o la asunción de un gobernante, lo que se hace es reforzar las relaciones de poder, la jerarquía y statu quo. Así, el pueblo uruguayo desde hace más de medio siglo asiste disciplinado, sumiso y debidamente sentado a una fiesta escénica en la que no participa o interviene pasivamente. Es decir, el Carnaval uruguayo traiciona la esencia misma de esta fiesta y le sustrae al pueblo la única oportunidad de desenfreno, protagonismo y regocijo, es decir: la válvula de escape.”Gustavo Laborde
domingo, 15 de enero de 2012
domingo, 25 de diciembre de 2011
EL VERDADERO SANTURRÓN
La Real Academia Española dice que “santurrón” es una voz despectiva de “santo”, y que adjetiva tanto a alguien “exagerado en los actos de devoción” como a alguien “gazmoño, hipócrita que aparenta ser devoto”. Sin embargo, aquí está la prueba gráfica (que no me deja mentir, porque una imagen vale más que mil palabras) de lo qué es realmente eso: el santo (francés, para más datos) de los turrones. ¿Tá?
viernes, 16 de diciembre de 2011
BOTÁNICA Y DISCRIMINACIÓN
El timbó colorado (Enterolobium contortisiliquum) es un árbol de majestuoso porte, natural de las regiones tropicales y subtropicales de América del Sur. Su fruto es una legumbre subleñosa, de superficie lisa y de color pardo oscuro cuando madura; de forma circular incompleta. Debido a ese aspecto, durante siglos fruto y árbol compartieron el nombre popular de “oreja de negro”, algo que a esta altura de la historia suena bastante inadecuado. Propongo cambiar ese nombre de connotaciones racistas por el de “oreja negra”, nombre que no alude a un presunto usuario sino al color de ese fruto con forma de pabellón auricular. ¿Alguien sabe dónde se hacen esas propuestas?
viernes, 28 de octubre de 2011
DE DONDE VIENEN LOS MARAGATOS
Ahí tenemos el mapa de la Provincia de León (España), pero el que no mira es como el que no ve, y el que no sabe es como el que no aprende, y entonces se piensa que algunas cosas generales son particulares (la "viveza criolla", por ejemplo) y así es que cuando sale de la cueva, o se rompe los cuernos o queda como un estúpido.El gentilicio de los habitantes del Departamento de San José en la República Oriental del Uruguay es "maragatos", y la mayoría de mis connacionales cree que dicha denominación es original de estos pagos. Gracias a la Wikipedia podemos conocer la verdad verdadera del asunto, haga click aquí para abreviar: http://es.wikipedia.org/wiki/Maragato y no ande pasando vergüenza por ahí al santo botón.
miércoles, 12 de enero de 2011
ANTIGUA CARTELERÍA URBANA MONTEVIDEANA
viernes, 17 de diciembre de 2010
LA MALDICIÓN DEL INODORO
Desde que Walter Closet inventara el inodoro en 1769, millones de hombres han sido rezongados por sus esposas a lo largo y a lo ancho del planeta por salpicar con el pis fuera de la taza. Nada más injusto que esto. Después de todo, si de algo se puede acusar a los hombres, es de utilizar para hacer pipí un adminículo que no ha sido diseñado para ello.
Además, la proximidad del baño a las otras habitaciones (circunstancia derivada de la pequeñez de las viviendas modernas), coloca muchas veces al hombre ante la disyuntiva de permitir que todos los presentes en la morada escuchen desde atrás de la puerta el sonido cantarino de su pipí zambulléndose en el ojo de agua del inodoro, o hacerlo rebotar mudamente en la porcelana, aumentando así el radio de alcance de las salpicaduras. Es por éste motivo (y por otro que no voy a detallar ahora) que es conveniente que en cada baño haya siempre una radio portátil a disposición del eventual usuario.
En el descargo de la mitad más importante y más inteligente de la especie humana, deberemos decir que la matriarcal industria sanitaria ecuménica no le ha dejado a los hombres otra opción que salpicar o hacer pichí sentados, por lo menos en lo que a casas de familia se refiere. Por otro lado, desde que todos los pantalones se fabrican con el invento del incontinente Jean Braguette incluído, hacer pichí de parado se ha convertido en una tentación irresistible, por lo que sugerir siquiera que debamos hacer pipí sentados es un algo lindante con el sadismo.
Pero analizemos en detalle lo sustancial del problema. Si uno se detiene a observar cómo está construído el mundo, se percatará de que los baños públicos están divididos por género y están diseñados para satisfacer las necesidades derivadas de las particularidades del sexo de sus usuarios. Es así que en los baños destinados a las damas hay (por orden de importancia): grandes espejos para maquillarse adecuadamente, bidets para higienizarse las partes pudendas, e inodoros para hacer pipí y popó. En los baños de caballeros, en cambio, hay inodoros para hacer popó y... ¡mingitorios para hacer pipí!
El inteligente lector seguramente ya se ha percatado de cual es el origen del ecuménico problema de las salpicaduras fuera de la taza, pero igual lo mencionaremos específicamente para que lo entiendan nuestras lectoras: ¡los baños hogareños son baños para mujeres! Si nuestras esposas quieren que no salpiquemos el piso con nuestro pis: ¡que nos pongan mingitorios en los baños! Mientras así no sea: ¡a callar y a seguir pasando el trapo con lavandina!
Además, la proximidad del baño a las otras habitaciones (circunstancia derivada de la pequeñez de las viviendas modernas), coloca muchas veces al hombre ante la disyuntiva de permitir que todos los presentes en la morada escuchen desde atrás de la puerta el sonido cantarino de su pipí zambulléndose en el ojo de agua del inodoro, o hacerlo rebotar mudamente en la porcelana, aumentando así el radio de alcance de las salpicaduras. Es por éste motivo (y por otro que no voy a detallar ahora) que es conveniente que en cada baño haya siempre una radio portátil a disposición del eventual usuario.
En el descargo de la mitad más importante y más inteligente de la especie humana, deberemos decir que la matriarcal industria sanitaria ecuménica no le ha dejado a los hombres otra opción que salpicar o hacer pichí sentados, por lo menos en lo que a casas de familia se refiere. Por otro lado, desde que todos los pantalones se fabrican con el invento del incontinente Jean Braguette incluído, hacer pichí de parado se ha convertido en una tentación irresistible, por lo que sugerir siquiera que debamos hacer pipí sentados es un algo lindante con el sadismo.
Pero analizemos en detalle lo sustancial del problema. Si uno se detiene a observar cómo está construído el mundo, se percatará de que los baños públicos están divididos por género y están diseñados para satisfacer las necesidades derivadas de las particularidades del sexo de sus usuarios. Es así que en los baños destinados a las damas hay (por orden de importancia): grandes espejos para maquillarse adecuadamente, bidets para higienizarse las partes pudendas, e inodoros para hacer pipí y popó. En los baños de caballeros, en cambio, hay inodoros para hacer popó y... ¡mingitorios para hacer pipí!
El inteligente lector seguramente ya se ha percatado de cual es el origen del ecuménico problema de las salpicaduras fuera de la taza, pero igual lo mencionaremos específicamente para que lo entiendan nuestras lectoras: ¡los baños hogareños son baños para mujeres! Si nuestras esposas quieren que no salpiquemos el piso con nuestro pis: ¡que nos pongan mingitorios en los baños! Mientras así no sea: ¡a callar y a seguir pasando el trapo con lavandina!
jueves, 16 de diciembre de 2010
SOBRE COMO TERMINÓ LA ANTIGÜEDAD Y COMENZÓ LA EDAD MEDIA
Los chinos, que eran muy asquerosos, echaron a los mongólicos de Gengis Kahn, los que corrieron a los hunos, quienes a su vez empujaron a los visigodos y a los otros godos arriba de los vándalos, que hicieron cualquier destrozo y se fueron arriba de los romanos, y ahí se armó la goda y se acabó la antigüedad de un día para otro.
Alarico (un tipo que -como su nombre lo indica- andaba siempre a los gritos) Primero, y Alarico después también (I y II), organizó a los godos pero al final se aburrió de tanto voulez vous de los romanos y se fue para España, que tenía mejor clima que Italia y estaba más cerca de África, que en aquella época era como la verdulería de Europa.
Mientras tanto, a Tila no se le ocurrió mejor idea que asolar otra vez de nuevo Roma, pero ahí apareció Juan Y y le paró el carro y Tila se quizo ir por donde había venido pero no pudo, porque por ahí no había pasto para sus caballos, y entonces tuvo que irse por el otro lado, y se agarró flor de malaria, que no solo andaba meado por los perros, sino principalmente picado por los mosquitos (a Tila no se le podía confiar el dinero porque era tan codicioso que siempre te lo jineteaba y al final vos perdías todo el interés en él).
Y así fue que se terminó la antigüedad y comenzó la edad de las medias tintas.
Alarico (un tipo que -como su nombre lo indica- andaba siempre a los gritos) Primero, y Alarico después también (I y II), organizó a los godos pero al final se aburrió de tanto voulez vous de los romanos y se fue para España, que tenía mejor clima que Italia y estaba más cerca de África, que en aquella época era como la verdulería de Europa.
Mientras tanto, a Tila no se le ocurrió mejor idea que asolar otra vez de nuevo Roma, pero ahí apareció Juan Y y le paró el carro y Tila se quizo ir por donde había venido pero no pudo, porque por ahí no había pasto para sus caballos, y entonces tuvo que irse por el otro lado, y se agarró flor de malaria, que no solo andaba meado por los perros, sino principalmente picado por los mosquitos (a Tila no se le podía confiar el dinero porque era tan codicioso que siempre te lo jineteaba y al final vos perdías todo el interés en él).
Y así fue que se terminó la antigüedad y comenzó la edad de las medias tintas.
miércoles, 15 de diciembre de 2010
MÁS REFLEXIONES SOBRE EL IDIOMA
Si el idioma no fuera cambiando lentamente, bastaría una o dos generaciones para tornar imposible la comunicación y por ende el pensamiento. El idioma (éste y cualquier otro) comienza por arrendar determinadas palabras. Las prueba, las utiliza un tiempo, y luego, las compra o no.
Ha habido otras palabras de moda antes de ésta “bizarro” que –sin embargo– con el paso del tiempo han desaparecido del uso cotidiano, sustituídas por otras nuevas o por la restitución de las que les precedieron.
En este proceso de transformación del lenguaje hay acciones y reacciones y hay partidarios del cambio y partidarios de la inmovilidad. Finalmente, la lengua que se habla es el resultado de la resolución de esa tensión dinámica, de esa contradicción.
Si no fuera así, si se hubiera venido aceptando cualquier nueva palabra de buenas a primeras, ya no podríamos entender a Cervantes y El Ingenioso Hidalgo tendría tantas llamadas al pie que nos quitarían el placer que todavía nos da su lectura, 500 años después…
Lo que me molesta de “bizarro” es que no se comenzó a utilizar por necesidad, por ausencia de una palabra para definir eso, sino por ignorancia y por presunción (queda más “fino” decir “bizarro” que “estrafalario”), copiando el significado de un galicismo usado por los anglófonos.
En fin, que yo libro mi egoísta y solitaria batalla conservadora (¡quién me ha visto y quien me ve!) para que las futuras generaciones de Capelanes puedan leer las cosas que he escrito sin necesitar un diccionario al lado, y porque alguien tiene que hacer ese “trabajo sucio” para evitar que la civilización desaparezca.
Lo que realmente me intriga es por qué me preocupo de estas cosas si estoy firmemente convencido de que ya ha comenzado el apocalipsis y de que hemos entrado en una nueva edad media. Creo que se debe a que el pensamiento es un vicio tan pernicioso como cualquier otro.
Ha habido otras palabras de moda antes de ésta “bizarro” que –sin embargo– con el paso del tiempo han desaparecido del uso cotidiano, sustituídas por otras nuevas o por la restitución de las que les precedieron.
En este proceso de transformación del lenguaje hay acciones y reacciones y hay partidarios del cambio y partidarios de la inmovilidad. Finalmente, la lengua que se habla es el resultado de la resolución de esa tensión dinámica, de esa contradicción.
Si no fuera así, si se hubiera venido aceptando cualquier nueva palabra de buenas a primeras, ya no podríamos entender a Cervantes y El Ingenioso Hidalgo tendría tantas llamadas al pie que nos quitarían el placer que todavía nos da su lectura, 500 años después…
Lo que me molesta de “bizarro” es que no se comenzó a utilizar por necesidad, por ausencia de una palabra para definir eso, sino por ignorancia y por presunción (queda más “fino” decir “bizarro” que “estrafalario”), copiando el significado de un galicismo usado por los anglófonos.
En fin, que yo libro mi egoísta y solitaria batalla conservadora (¡quién me ha visto y quien me ve!) para que las futuras generaciones de Capelanes puedan leer las cosas que he escrito sin necesitar un diccionario al lado, y porque alguien tiene que hacer ese “trabajo sucio” para evitar que la civilización desaparezca.
Lo que realmente me intriga es por qué me preocupo de estas cosas si estoy firmemente convencido de que ya ha comenzado el apocalipsis y de que hemos entrado en una nueva edad media. Creo que se debe a que el pensamiento es un vicio tan pernicioso como cualquier otro.
martes, 14 de diciembre de 2010
BIZARRO SIGNIFICA VALIENTE, ESFORZADO
Sin dudas que tengo muchas otras, pero una de mis obsesiones principales es la de combatir la sustitución del significado español de la palabra "bizarro" por el de su parónima inglesa y francesa "bizarre". Cada tanto insisto con el asunto, hoy copié lo que indica la Real Academia Española sobre el asunto:
bizarro -rra. En español significa ‘valiente, esforzado’: «Llega el capitán Andrés Cuevas, un bizarro combatiente al mando de un pelotón» (Matos Noche [Cuba 2002]); y ‘lucido, airoso’: «Vuestra juventud reverdecerá más bizarra y galana que nunca» (Luján Espejos [Esp. 1991]). Debe evitarse su empleo con el sentido de ‘raro o extravagante’, calco semántico censurable del francés o del inglés bizarre: Marca de incorrección.«—Es un nombre bizarro. —No cuando se ha nacido en Sídney y se es australiana» (Leyva Piñata [Méx. 1984]). Tampoco debe emplearse bizarría con el sentido de ‘rareza o extravagancia’.
Diccionario panhispánico de dudas ©2005
Real Academia Española © Todos los derechos reservados
bizarro -rra. En español significa ‘valiente, esforzado’: «Llega el capitán Andrés Cuevas, un bizarro combatiente al mando de un pelotón» (Matos Noche [Cuba 2002]); y ‘lucido, airoso’: «Vuestra juventud reverdecerá más bizarra y galana que nunca» (Luján Espejos [Esp. 1991]). Debe evitarse su empleo con el sentido de ‘raro o extravagante’, calco semántico censurable del francés o del inglés bizarre: Marca de incorrección.«—Es un nombre bizarro. —No cuando se ha nacido en Sídney y se es australiana» (Leyva Piñata [Méx. 1984]). Tampoco debe emplearse bizarría con el sentido de ‘rareza o extravagancia’.
Diccionario panhispánico de dudas ©2005
Real Academia Española © Todos los derechos reservados
domingo, 12 de diciembre de 2010
PEQUEÑO DICCIONARIO BIOGRÁFICO
DICCIONARIO BIOGRÁFICO
ATLAS - Rey fabuloso de Mauritania que se hizo famoso por haber inventado los mapas.
AYAX - Héroe griego de la guerra de Troya que vuelto a la vida civil se dedicó a importar autos japoneses ("Toyota", pero él leyó "Troyota"... claro, tantos años ahí).
BRAHMA - Dios hindú inventor de la cerveza.
CERVANTES - Genial escritor español que se quedó manco de tanto escribir novelas de terror, por lo que luego sería conocido mundialmente como "El Manco del Espanto". Al verse obligado a abandonar el oficio ya que nadie le daba una mano, puso un hotel y una papelería en la calle Soriano. Se fundió, lo suyo no eran los negocios.
CICERÓN - Elocuente senador romano que cuando se quedó sin trabajo porque no lo volvieron a votar, buscó empleo como guía turístico. Pasó a la historia por eso.
DIONISO - Famoso bodeguero griego que puso una sucursal en Roma con un socio llamado Baco.
ELCANO - Navegante español que tenía el pelo totalmente blanco.
EMPÉDOCLES - Famoso médico y filósofo, nativo de Agrigento, que vivía en curda. Murió cuando, durante una especialmente espesa, se tiró de cabeza en el Etna. Sólo quedaron sus sandalias (y la damajuana).
TOLOMEO –Rey griego de Egipto que sufría de incontinencia. Nunca fue muy popular, por lo general, la gente le disparaba.
ZABALA - Gobernador español de Buenos Aires que además de fundar Montevideo inventó los caramelos de dulce de leche.
ZENÓN - Gaucho griego muy austero, estoico diríamos.
ZOROASTRO - Persa antigüo bastante baboso. Para que no lo cargaran tanto por el nombre, se lo cambió por el de Zaratustra.
ATLAS - Rey fabuloso de Mauritania que se hizo famoso por haber inventado los mapas.
AYAX - Héroe griego de la guerra de Troya que vuelto a la vida civil se dedicó a importar autos japoneses ("Toyota", pero él leyó "Troyota"... claro, tantos años ahí).
BRAHMA - Dios hindú inventor de la cerveza.
CERVANTES - Genial escritor español que se quedó manco de tanto escribir novelas de terror, por lo que luego sería conocido mundialmente como "El Manco del Espanto". Al verse obligado a abandonar el oficio ya que nadie le daba una mano, puso un hotel y una papelería en la calle Soriano. Se fundió, lo suyo no eran los negocios.
CICERÓN - Elocuente senador romano que cuando se quedó sin trabajo porque no lo volvieron a votar, buscó empleo como guía turístico. Pasó a la historia por eso.
DIONISO - Famoso bodeguero griego que puso una sucursal en Roma con un socio llamado Baco.
ELCANO - Navegante español que tenía el pelo totalmente blanco.
EMPÉDOCLES - Famoso médico y filósofo, nativo de Agrigento, que vivía en curda. Murió cuando, durante una especialmente espesa, se tiró de cabeza en el Etna. Sólo quedaron sus sandalias (y la damajuana).
TOLOMEO –Rey griego de Egipto que sufría de incontinencia. Nunca fue muy popular, por lo general, la gente le disparaba.
ZABALA - Gobernador español de Buenos Aires que además de fundar Montevideo inventó los caramelos de dulce de leche.
ZENÓN - Gaucho griego muy austero, estoico diríamos.
ZOROASTRO - Persa antigüo bastante baboso. Para que no lo cargaran tanto por el nombre, se lo cambió por el de Zaratustra.
jueves, 9 de diciembre de 2010
PEQUEÑO DICCIONARIO ETIMOLÓGICO
ANTROPOMÓRFICA - Mujer fatal. (fam) “comehombres”
AURICULAR - Oir mal, muy mal.
BÓVEDA - Lugar donde antigüamente se recluía a los tontos.
CENTRIFUGAR - Acción de fugarse de una cárcel céntrica.
CONCENTRACIÓN - Acto de juntarse en el Centro.
DACTILOGRAFÍA - Escribir con los dátiles.
DETERMINACIÓN - Acto de decidir declararse a una mina.
DIETÉTICA - Que tiene dos (claro), pero pequeñas.
DISCÓBOLO - Individuo que tira el disco desnudo.
ENCICLOPÉDICO - Andar en bicicleta en estado de ebriedad
ESPECÍFICO - Relativo a los peces.
EXCITADA - Estado en que queda la nena luego de tener una cita con el novio en el zaguán.
HIMENEO - Acción de menear el Himen para atrás y para adelante, hasta romperlo.
HIPOCAMPO - Predio destinado a la cría de caballos.
IMPECABLE - Mujer muy, pero muy fea.
MERIDIANO - Línea que atraviesa el mediodía de las asentaderas, dividiéndolas en dos mitades: la nalga derecha y la nalga izquierda.
METAMORFOSIS - Acción de comer de manera compulsiva.
MONÓCULO - Dícese de la parte del cuerpo que los simios usan para sentarse.
PARALELO - Destinado a una persona poco inteligente.
PREDICADO - Parte de la oración que atañe a lo religioso ("Errar es humano, embocar es divino").
PÚLPITO - Pulpo pequeño que profesa la religión católica.
VERSÍCULO - Poema muy malo.
AURICULAR - Oir mal, muy mal.
BÓVEDA - Lugar donde antigüamente se recluía a los tontos.
CENTRIFUGAR - Acción de fugarse de una cárcel céntrica.
CONCENTRACIÓN - Acto de juntarse en el Centro.
DACTILOGRAFÍA - Escribir con los dátiles.
DETERMINACIÓN - Acto de decidir declararse a una mina.
DIETÉTICA - Que tiene dos (claro), pero pequeñas.
DISCÓBOLO - Individuo que tira el disco desnudo.
ENCICLOPÉDICO - Andar en bicicleta en estado de ebriedad
ESPECÍFICO - Relativo a los peces.
EXCITADA - Estado en que queda la nena luego de tener una cita con el novio en el zaguán.
HIMENEO - Acción de menear el Himen para atrás y para adelante, hasta romperlo.
HIPOCAMPO - Predio destinado a la cría de caballos.
IMPECABLE - Mujer muy, pero muy fea.
MERIDIANO - Línea que atraviesa el mediodía de las asentaderas, dividiéndolas en dos mitades: la nalga derecha y la nalga izquierda.
METAMORFOSIS - Acción de comer de manera compulsiva.
MONÓCULO - Dícese de la parte del cuerpo que los simios usan para sentarse.
PARALELO - Destinado a una persona poco inteligente.
PREDICADO - Parte de la oración que atañe a lo religioso ("Errar es humano, embocar es divino").
PÚLPITO - Pulpo pequeño que profesa la religión católica.
VERSÍCULO - Poema muy malo.
domingo, 17 de octubre de 2010
LA "CARTA DEL JEFE SEATTLE"…
…la escribió un guionista de Hollywood.
REIVINDICACIÓN DE TED PERRY
Por Luko Hilje Q. (*)
Hay textos que, sobre todo por su peso sentimental, calan hondo en la gente, pero lo hacen más si provienen de escritores de renombre. Lo mostró hace un tiempo el novelista Sergio Ramírez, al advertirnos sobre la falsa paternidad de dos textos más bien melifluos, erróneamente atribuidos a Borges y a García Márquez. ¿Cuántos más habrá? No lo sé, pero puedo referirme a un caso análogo, a un célebre texto que circula en revistas y carteles y del que con frecuencia se destacan extractos en artículos conservacionistas...
Supuestamente fue escrito por el jefe Seattle en 1854, y a posteriori ha sido titulado "Después de todo, quizás seamos hermanos," o "Carta abierta al Hombre Blanco." Es, sin duda, un hermoso canto a la naturaleza, que provoca emociones elementales e inefables en el lector. Cuando lo hallé por vez primera, en 1980, lo leí y releí (y, por supuesto, lo guardé), para sentir las palpitaciones de esa sabia y reposada voz, emergida del contacto más puro y primigenio con el mundo natural.
No obstante, hace un par de años me percaté del engaño, al toparme de súbito con la cruda revelación, justamente en un libro conservacionista. Esto me remitió a un artículo del editor de la revista Environmental Ethics (Vol. 11 (3): 195-196, 1989), quien hace una síntesis de varios autores para demostrar que el jefe Seattle nunca escribió dicho texto. Su verdadero autor fue el guionista TED PERRY, quien entre 1971 y 1972 lo preparó para la película "Home." Eso sí, Perry tomó como modelo de inspiración un discurso pronunciado por el jefe Seattle entre 1853 y 1855. Él nunca pretendió crear una farsa, sino que fue el productor de "Home" quien no dio el respectivo crédito a Perry en la cinta para lograr mayor fuerza emotiva,. Este es el origen de este engaño impensado, que se ha propagado mundialmente.
¿Decepción? Claro que sí, sobre todo porque se anula así el genuino valor histórico de este texto, que creíamos surgido de la raigambre misma de uno de los pueblos aborígenes de nuestro continente. Pierden así su autenticidad imágenes tan bellas y sugestivas como "La savia que discurre por los árboles porta la memoria de los pieles rojas", "Deben enseñarles a sus hijos que el suelo que pisan son las cenizas de nuestros abuelos", "La tierra no pertenece al hombre, sino que el hombre pertenece a la tierra", o "¿Dónde está el matorral? Destruido. ¿Dónde está el águila? Desapareció. Termina la vida y empieza la supervivencia". Sin embargo, aclaradas las cosas, es preciso reconocer que nada de esto invalida la riqueza lírica de este texto, que se nutre de esa profunda y fértil cosmovisión aborigen universal, en la cual la tutela por los dones de la naturaleza es un imperativo sagrado. Y que, por su sencillez y hondura, el texto de Perry ha sido capaz de conmover y sensibilizar a miles o millones de seres humanos en todo el planeta y, a la vez, de hacerlos más conscientes del ineludible compromiso ético que tenemos con las presentes y futuras generaciones.
(*) Del Centro para el Desarrollo Indígena, Costa Rica http://www.cedin.iwarp.com
Carta del Jefe Indio Seattle, al Presidente de los EE.UU.
Por Ted Perry
El Gran Jefe Blanco de Washington nos envía el mensaje de que quiere comprar nuestras tierras. Pero, ¿cómo es posible comprar o vender el cielo o el calor de la tierra? Nosotros no comprendemos esta idea. Si no somos dueños de la frescura del aire, ni del reflejo del agua, ¿cómo podréis comprarlos?. El Gran Jefe nos envía también palabras de amistad y de buena voluntad. Esto es muy amable por su parte, pues sabemos que El no necesita de nuestra amistad. Sin embargo nosotros meditaremos su oferta, pues sabemos que si no vendemos vendrán seguramente hombres blancos armados y nos quitaran nuestras tierras. Nosotros tomaremos una decisión. El Gran Jefe de Washington podrá confiar en lo que diga el Jefe Seattle, con tanta seguridad como en el transcurrir de las estaciones del año. Mis palabras son como las estrellas, que nunca tienen ocaso. Cada partícula de esta tierra es sagrada para mi pueblo. Cada brillante aguja de pino, cada grano de arena de las playas, cada gota de rocío de los sombríos bosques, cada calvero, el zumbido de cada insecto... son sagrados en memoria y experiencia de mi pueblo. La savia que asciende por los arboles lleva consigo el recuerdo de los pieles rojas.
Los muertos de los hombres blancos olvidan la tierra donde nacieron cuando parten para vagar entre las estrellas. En cambio, nuestros muertos no olvidan jamas esta tierra maravillosa, pues ella es nuestra madre. Somos parte de la tierra y ella es parte de nosotros. Las flores perfumadas, el venado, el caballo, el gran águila, son nuestros hermanos. Las cumbres rocosas, los prados húmedos, el calor del cuerpo de los potros y de los hombres, todos somos de la misma familia. Por todo ello, cuando el Gran Jefe de Washington nos comunica que piensa comprar nuestras tierras exige mucho de nosotros. Dice que nos reservara un lugar donde podamos vivir agradablemente y que El será nuestro padre y nosotros nos convertiremos en sus hijos. Pero, ¿es eso posible? Dios ama a vuestro pueblo y ha abandonado a sus hijos rojos.
Él envía maquinas para ayudar al hombre blanco en su trabajo y construye para El grandes poblados. Hace más fuertes a vuestro pueblo de día en día. Pronto inundareis el país como ríos que se despeñan por precipicios tras una tormenta inesperada. Mi pueblo es como una época en regresión pero sin retorno. Somos razas distintas. Nuestros niños no juegan juntos y nuestros ancianos cuentan historias diferentes.
Dios nos es propicio y nosotros, en cambio, somos huérfanos. Nosotros gozamos de alegría al sentir estos bosques. El agua cristalina que discurre por los ríos y arroyos no es solamente agua, sino también la sangre de nuestros antepasados. Si os vendemos nuestras tierras debéis saber que son sagradas y que cada reflejo fugaz en el agua clara de las lagunas narra vivencias y sucesos de mi pueblo. El murmullo del agua es la voz de mis antepasados. Los ríos son nuestros hermanos que sacian nuestra sed. Ellos llevan nuestras canoas y alimentan a nuestros hijos. Si os vendemos nuestras tierras debéis recordar esto y enseñad a vuestros hijos que los ríos son nuestros hermanos y que, por tanto, hay que tratarlos con dulzura, como se trata a un hermano.
El piel roja retrocedió siempre ante el hombre blanco invasor, como la niebla temprana se repliega en las montañas ante el sol de la mañana. Pero las cenizas de nuestros padres son sagradas, sus tumbas son suelo sagrado, y por ello estas colinas, estos árboles, esta parte del mundo es sagrada para nosotros. Sabemos que el hombre blanco no nos comprende. El no sabe distinguir una parte del país de otra, ya que es un extraño que llega en la noche y despoja a la tierra de lo que desea. La tierra no es su hermana sino su enemiga, y cuando la ha dominado sigue avanzando. Deja atrás las tumbas de sus padres sin preocuparse. Olvida tanto las tumbas de sus padres como los derechos de sus hijos. Trata a su Madre, la tierra, y a su Hermano, el aire, como cosas para comprar y devastar, para venderlas como si fueran ovejas o cuentas de colores. Su voracidad acabará por devorar la tierra, no dejando atrás más que un desierto.
Yo no sé, pero nuestra raza es diferente de la vuestra. La sola visión de vuestras ciudades tortura los ojos del piel roja. Quizá sea porque somos unos salvajes y no comprendemos. No hay silencio en las ciudades de los blancos. No hay ningún lugar donde escuchar como se abren las hojas de los árboles en primavera o el zumbido de los insectos. Quizá sea sólo porque soy un salvaje y no entiendo, pero el ruido de las ciudades únicamente ofende a nuestros oídos.
¿De qué sirve la vida si no podemos escuchar el grito solitario del chotacabras, ni las querellas nocturnas de las ranas al borde de la charca? Soy un piel roja y nada entiendo, pero nosotros amamos el suave rumor del viento, que acaricia la superficie del arroyo, y el olor de la brisa, purificada por la lluvia del medio día o densa por el aroma de los pinos. El aire es precioso para el piel roja, pues todos los seres comparten el mismo aliento: el animal, el árbol, el hombre..., todos respiramos el mismo aire. El hombre parece no notar el aire que respira. Como un moribundo que agoniza desde hace muchos días, es insensible a la pestilencia. Pero si nosotros os vendemos nuestras tierras no debéis olvidar que el aire es precioso, que el aire comparte su espíritu con toda la vida que mantiene. El aire dio a nuestros padres su primer aliento y recibió su ultima expiración. Y el aire también debe dar a nuestros hijos el espíritu de la vida. Y si nosotros os vendemos nuestras tierras, debéis apreciarlas como algo excepcional y sagrado, como un lugar donde también el hombre blanco sienta que el viento tiene el dulce aroma de las flores de las praderas.
Meditaremos la idea de vender nuestras tierras, y si decidimos aceptar será sólo con una condición: el hombre blanco deberá tratar a los animales del país como a sus hermanos. Yo soy un salvaje y no lo entiendo de otra forma. Yo he visto miles de bisontes pudriéndose, abandonados por el hombre blanco tras matarlos a tiros desde un tren que pasaba. Yo soy un salvaje y no puedo comprender que una máquina humeante sea más importante que los bisontes, a los que nosotros cazamos tan solo para seguir viviendo. ¿Qué sería del hombre sin los animales? Si los animales desaparecieran el hombre también moriría de gran soledad espiritual. Porque lo que suceda a los animales, también pronto ocurrirá al hombre. Todas las cosas están relacionadas entre sí.
Enseñad a vuestros hijos lo que nosotros hemos enseñado a nuestros hijos: la tierra es nuestra Madre. Lo que afecte a la tierra, afectará también a los hijos de la tierra. Si los hombres escupen a la tierra, se escupen a sí mismos. Porque nosotros sabemos esto: la tierra no pertenece al hombre, sino el hombre a la tierra. Todo esta relacionado como la sangre que une a una familia. El hombre no creó el tejido de la vida, sino que simplemente es una fibra de el. Lo que hagáis a ese tejido, os lo hacéis a vosotros mismos. El día y la noche no pueden convivir.
Nuestros muertos viven en los dulces ríos de la tierra, regresan con el paso silencioso de la primavera y su espíritu perdura en el viento que riza la superficie del lago. Meditamos la idea del hombre blanco de comprar nuestras tierras. Pero, ¿puede acaso un hombre ser dueño de su madre?. Mi pueblo pregunta: ¿qué quiere comprar el hombre blanco? ¿Se puede comprar el aire o el calor de la tierra, o la agilidad del venado? ¿Cómo podemos nosotros venderos esas cosas, y vosotros como podríais comprarlas? ¿Podéis acaso hacer con la tierra lo que os plazca, simplemente porque un piel roja firme un pedazo de papel y se lo entregue a un hombre blanco?. Si nosotros no poseemos la frescura del aire, ni el reflejo del agua, ¿cómo podréis comprarlos? ¿Acaso podréis volver a comprar los bisontes, cuando hayáis matado hasta el ultimo?. Cuando todos los bisontes hayan sido sacrificados, los caballos salvajes domados, los misteriosos rincones del bosque profanados por el aliento agobiante de muchos hombres y se atiborren de cables parlantes la espléndida visión de las colinas... ¿donde estará el bosque? Habrá sido destruido?. ¿Dónde estará el águila? habrá desaparecido. Y esto significara el fin de la vida y el comienzo de la lucha por la supervivencia.
Pero vosotros caminareis hacia el desastre brillando gloriosamente, iluminados con la fuerza del Dios que os trajo a este país y os destine para dominar esta tierra y al piel roja. Dios os dio poder sobre los animales, los bosques y los pieles rojas por algún motivo especial. Ese motivo es para nosotros un enigma. Quizás lo comprendiéramos si supiésemos con que sueña el hombre blanco, que esperanza trasmite a sus hijos en las largas noches del invierno y que ilusiones bullen en su imaginación que les haga anhelar el mañana.
Pero nosotros somos salvajes y los sueños del hombre blanco nos permanecen ocultos. Y por ello seguiremos distintos caminos, porque por encima de todo valoramos el derecho de cada hombre a vivir como quiera, por muy diferente que sea a sus hermanos.
No es mucho realmente lo que nos une. El día y la noche no pueden convivir y nosotros meditaremos vuestra oferta de comprar nuestro país y enviarnos a una reserva. Allí viviremos aparte y en paz. No tiene importancia donde pasemos el resto de nuestros días. Nuestros hijos vieron a sus padres denigrados y vencidos. Nuestros guerreros han sido humillados y tras la derrota pasan sus días hastiados, envenenando sus cuerpos con comidas dulces y fuertes bebidas.
Carece de importancia donde pasemos el resto de nuestros días. Ya no serán muchos. Pocas horas más, quizás un par de inviernos, y ningún hijo de las grandes tribus que antaño vivían en este país y que ahora vagan en pequeños grupos por los bosques, sobrevivirán para lamentarse ante la tumba de un pueblo, que era tan fuerte y tan lleno de esperanzas como el nuestro. Pero cuando el último piel roja haya desaparecido de esta tierra y sus recuerdos solo sean como la sombra de una nube sobre la pradera, todavía estará vivo el espíritu de mis antepasados en estas riberas y en estos bosques. Porque ellos amaban esta tierra como el recién nacido ama el latir del corazón de su madre. Pero, ¿por qué he de lamentarme por el ocaso de mi pueblo?. Los pueblos están formados por hombres, no por otra cosa. Y los hombres nacen y mueren como las olas del mar. Incluso el hombre blanco, cuyo Dios camina y habla con El de amigo a amigo, no puede eludir ese destino común. Quizás seamos realmente hermanos. Una cosa si sabemos, que quizás el hombre blanco descubra algún día que nuestro Dios y él vuestro son el mismo Dios. Vosotros quizás penséis que le poseéis, al igual que pretendéis poseer nuestro país, pero eso no podéis lograrlo.
Él es el Dios de todos los hombres, tanto de los pieles rojas como de los blancos. Esta tierra les es preciosa, y dañar la tierra significa despreciar a su creador. También los blancos desapareceréis, quizás antes que las demás razas. Continuad ensuciando vuestro lecho y una noche moriréis asfixiados por vuestros propios excrementos. Nosotros meditaremos vuestra oferta de comprar nuestra tierra, pues sabemos que si no aceptamos vendrá seguramente el hombre blanco con armas y nos expulsara. Porque el hombre blanco, que detenta momentáneamente el poder, cree que ya es Dios, a quien pertenece el mundo. Si os cedemos nuestra tierra amadla tanto como nosotros la amábamos, preocuparos por ella tanto como nosotros nos preocupábamos, mantened su recuerdo tal como es cuando vosotros los toméis. Y con todas vuestras fuerzas, vuestro espíritu y vuestro corazón conservarla para vuestros hijos y amadla como Dios nos ama a todos nosotros. Pues aunque somos salvajes sabemos una cosa: nuestro Dios es vuestro Dios. Esta tierra le es sagrada. Incluso el hombre blanco no puede eludir este destino común. Quizás incluso seamos hermanos. iQuien sabe!
REIVINDICACIÓN DE TED PERRY
Por Luko Hilje Q. (*)
Hay textos que, sobre todo por su peso sentimental, calan hondo en la gente, pero lo hacen más si provienen de escritores de renombre. Lo mostró hace un tiempo el novelista Sergio Ramírez, al advertirnos sobre la falsa paternidad de dos textos más bien melifluos, erróneamente atribuidos a Borges y a García Márquez. ¿Cuántos más habrá? No lo sé, pero puedo referirme a un caso análogo, a un célebre texto que circula en revistas y carteles y del que con frecuencia se destacan extractos en artículos conservacionistas...
Supuestamente fue escrito por el jefe Seattle en 1854, y a posteriori ha sido titulado "Después de todo, quizás seamos hermanos," o "Carta abierta al Hombre Blanco." Es, sin duda, un hermoso canto a la naturaleza, que provoca emociones elementales e inefables en el lector. Cuando lo hallé por vez primera, en 1980, lo leí y releí (y, por supuesto, lo guardé), para sentir las palpitaciones de esa sabia y reposada voz, emergida del contacto más puro y primigenio con el mundo natural.
No obstante, hace un par de años me percaté del engaño, al toparme de súbito con la cruda revelación, justamente en un libro conservacionista. Esto me remitió a un artículo del editor de la revista Environmental Ethics (Vol. 11 (3): 195-196, 1989), quien hace una síntesis de varios autores para demostrar que el jefe Seattle nunca escribió dicho texto. Su verdadero autor fue el guionista TED PERRY, quien entre 1971 y 1972 lo preparó para la película "Home." Eso sí, Perry tomó como modelo de inspiración un discurso pronunciado por el jefe Seattle entre 1853 y 1855. Él nunca pretendió crear una farsa, sino que fue el productor de "Home" quien no dio el respectivo crédito a Perry en la cinta para lograr mayor fuerza emotiva,. Este es el origen de este engaño impensado, que se ha propagado mundialmente.
¿Decepción? Claro que sí, sobre todo porque se anula así el genuino valor histórico de este texto, que creíamos surgido de la raigambre misma de uno de los pueblos aborígenes de nuestro continente. Pierden así su autenticidad imágenes tan bellas y sugestivas como "La savia que discurre por los árboles porta la memoria de los pieles rojas", "Deben enseñarles a sus hijos que el suelo que pisan son las cenizas de nuestros abuelos", "La tierra no pertenece al hombre, sino que el hombre pertenece a la tierra", o "¿Dónde está el matorral? Destruido. ¿Dónde está el águila? Desapareció. Termina la vida y empieza la supervivencia". Sin embargo, aclaradas las cosas, es preciso reconocer que nada de esto invalida la riqueza lírica de este texto, que se nutre de esa profunda y fértil cosmovisión aborigen universal, en la cual la tutela por los dones de la naturaleza es un imperativo sagrado. Y que, por su sencillez y hondura, el texto de Perry ha sido capaz de conmover y sensibilizar a miles o millones de seres humanos en todo el planeta y, a la vez, de hacerlos más conscientes del ineludible compromiso ético que tenemos con las presentes y futuras generaciones.
(*) Del Centro para el Desarrollo Indígena, Costa Rica http://www.cedin.iwarp.com
Carta del Jefe Indio Seattle, al Presidente de los EE.UU.
Por Ted Perry
El Gran Jefe Blanco de Washington nos envía el mensaje de que quiere comprar nuestras tierras. Pero, ¿cómo es posible comprar o vender el cielo o el calor de la tierra? Nosotros no comprendemos esta idea. Si no somos dueños de la frescura del aire, ni del reflejo del agua, ¿cómo podréis comprarlos?. El Gran Jefe nos envía también palabras de amistad y de buena voluntad. Esto es muy amable por su parte, pues sabemos que El no necesita de nuestra amistad. Sin embargo nosotros meditaremos su oferta, pues sabemos que si no vendemos vendrán seguramente hombres blancos armados y nos quitaran nuestras tierras. Nosotros tomaremos una decisión. El Gran Jefe de Washington podrá confiar en lo que diga el Jefe Seattle, con tanta seguridad como en el transcurrir de las estaciones del año. Mis palabras son como las estrellas, que nunca tienen ocaso. Cada partícula de esta tierra es sagrada para mi pueblo. Cada brillante aguja de pino, cada grano de arena de las playas, cada gota de rocío de los sombríos bosques, cada calvero, el zumbido de cada insecto... son sagrados en memoria y experiencia de mi pueblo. La savia que asciende por los arboles lleva consigo el recuerdo de los pieles rojas.
Los muertos de los hombres blancos olvidan la tierra donde nacieron cuando parten para vagar entre las estrellas. En cambio, nuestros muertos no olvidan jamas esta tierra maravillosa, pues ella es nuestra madre. Somos parte de la tierra y ella es parte de nosotros. Las flores perfumadas, el venado, el caballo, el gran águila, son nuestros hermanos. Las cumbres rocosas, los prados húmedos, el calor del cuerpo de los potros y de los hombres, todos somos de la misma familia. Por todo ello, cuando el Gran Jefe de Washington nos comunica que piensa comprar nuestras tierras exige mucho de nosotros. Dice que nos reservara un lugar donde podamos vivir agradablemente y que El será nuestro padre y nosotros nos convertiremos en sus hijos. Pero, ¿es eso posible? Dios ama a vuestro pueblo y ha abandonado a sus hijos rojos.
Él envía maquinas para ayudar al hombre blanco en su trabajo y construye para El grandes poblados. Hace más fuertes a vuestro pueblo de día en día. Pronto inundareis el país como ríos que se despeñan por precipicios tras una tormenta inesperada. Mi pueblo es como una época en regresión pero sin retorno. Somos razas distintas. Nuestros niños no juegan juntos y nuestros ancianos cuentan historias diferentes.
Dios nos es propicio y nosotros, en cambio, somos huérfanos. Nosotros gozamos de alegría al sentir estos bosques. El agua cristalina que discurre por los ríos y arroyos no es solamente agua, sino también la sangre de nuestros antepasados. Si os vendemos nuestras tierras debéis saber que son sagradas y que cada reflejo fugaz en el agua clara de las lagunas narra vivencias y sucesos de mi pueblo. El murmullo del agua es la voz de mis antepasados. Los ríos son nuestros hermanos que sacian nuestra sed. Ellos llevan nuestras canoas y alimentan a nuestros hijos. Si os vendemos nuestras tierras debéis recordar esto y enseñad a vuestros hijos que los ríos son nuestros hermanos y que, por tanto, hay que tratarlos con dulzura, como se trata a un hermano.
El piel roja retrocedió siempre ante el hombre blanco invasor, como la niebla temprana se repliega en las montañas ante el sol de la mañana. Pero las cenizas de nuestros padres son sagradas, sus tumbas son suelo sagrado, y por ello estas colinas, estos árboles, esta parte del mundo es sagrada para nosotros. Sabemos que el hombre blanco no nos comprende. El no sabe distinguir una parte del país de otra, ya que es un extraño que llega en la noche y despoja a la tierra de lo que desea. La tierra no es su hermana sino su enemiga, y cuando la ha dominado sigue avanzando. Deja atrás las tumbas de sus padres sin preocuparse. Olvida tanto las tumbas de sus padres como los derechos de sus hijos. Trata a su Madre, la tierra, y a su Hermano, el aire, como cosas para comprar y devastar, para venderlas como si fueran ovejas o cuentas de colores. Su voracidad acabará por devorar la tierra, no dejando atrás más que un desierto.
Yo no sé, pero nuestra raza es diferente de la vuestra. La sola visión de vuestras ciudades tortura los ojos del piel roja. Quizá sea porque somos unos salvajes y no comprendemos. No hay silencio en las ciudades de los blancos. No hay ningún lugar donde escuchar como se abren las hojas de los árboles en primavera o el zumbido de los insectos. Quizá sea sólo porque soy un salvaje y no entiendo, pero el ruido de las ciudades únicamente ofende a nuestros oídos.
¿De qué sirve la vida si no podemos escuchar el grito solitario del chotacabras, ni las querellas nocturnas de las ranas al borde de la charca? Soy un piel roja y nada entiendo, pero nosotros amamos el suave rumor del viento, que acaricia la superficie del arroyo, y el olor de la brisa, purificada por la lluvia del medio día o densa por el aroma de los pinos. El aire es precioso para el piel roja, pues todos los seres comparten el mismo aliento: el animal, el árbol, el hombre..., todos respiramos el mismo aire. El hombre parece no notar el aire que respira. Como un moribundo que agoniza desde hace muchos días, es insensible a la pestilencia. Pero si nosotros os vendemos nuestras tierras no debéis olvidar que el aire es precioso, que el aire comparte su espíritu con toda la vida que mantiene. El aire dio a nuestros padres su primer aliento y recibió su ultima expiración. Y el aire también debe dar a nuestros hijos el espíritu de la vida. Y si nosotros os vendemos nuestras tierras, debéis apreciarlas como algo excepcional y sagrado, como un lugar donde también el hombre blanco sienta que el viento tiene el dulce aroma de las flores de las praderas.
Meditaremos la idea de vender nuestras tierras, y si decidimos aceptar será sólo con una condición: el hombre blanco deberá tratar a los animales del país como a sus hermanos. Yo soy un salvaje y no lo entiendo de otra forma. Yo he visto miles de bisontes pudriéndose, abandonados por el hombre blanco tras matarlos a tiros desde un tren que pasaba. Yo soy un salvaje y no puedo comprender que una máquina humeante sea más importante que los bisontes, a los que nosotros cazamos tan solo para seguir viviendo. ¿Qué sería del hombre sin los animales? Si los animales desaparecieran el hombre también moriría de gran soledad espiritual. Porque lo que suceda a los animales, también pronto ocurrirá al hombre. Todas las cosas están relacionadas entre sí.
Enseñad a vuestros hijos lo que nosotros hemos enseñado a nuestros hijos: la tierra es nuestra Madre. Lo que afecte a la tierra, afectará también a los hijos de la tierra. Si los hombres escupen a la tierra, se escupen a sí mismos. Porque nosotros sabemos esto: la tierra no pertenece al hombre, sino el hombre a la tierra. Todo esta relacionado como la sangre que une a una familia. El hombre no creó el tejido de la vida, sino que simplemente es una fibra de el. Lo que hagáis a ese tejido, os lo hacéis a vosotros mismos. El día y la noche no pueden convivir.
Nuestros muertos viven en los dulces ríos de la tierra, regresan con el paso silencioso de la primavera y su espíritu perdura en el viento que riza la superficie del lago. Meditamos la idea del hombre blanco de comprar nuestras tierras. Pero, ¿puede acaso un hombre ser dueño de su madre?. Mi pueblo pregunta: ¿qué quiere comprar el hombre blanco? ¿Se puede comprar el aire o el calor de la tierra, o la agilidad del venado? ¿Cómo podemos nosotros venderos esas cosas, y vosotros como podríais comprarlas? ¿Podéis acaso hacer con la tierra lo que os plazca, simplemente porque un piel roja firme un pedazo de papel y se lo entregue a un hombre blanco?. Si nosotros no poseemos la frescura del aire, ni el reflejo del agua, ¿cómo podréis comprarlos? ¿Acaso podréis volver a comprar los bisontes, cuando hayáis matado hasta el ultimo?. Cuando todos los bisontes hayan sido sacrificados, los caballos salvajes domados, los misteriosos rincones del bosque profanados por el aliento agobiante de muchos hombres y se atiborren de cables parlantes la espléndida visión de las colinas... ¿donde estará el bosque? Habrá sido destruido?. ¿Dónde estará el águila? habrá desaparecido. Y esto significara el fin de la vida y el comienzo de la lucha por la supervivencia.
Pero vosotros caminareis hacia el desastre brillando gloriosamente, iluminados con la fuerza del Dios que os trajo a este país y os destine para dominar esta tierra y al piel roja. Dios os dio poder sobre los animales, los bosques y los pieles rojas por algún motivo especial. Ese motivo es para nosotros un enigma. Quizás lo comprendiéramos si supiésemos con que sueña el hombre blanco, que esperanza trasmite a sus hijos en las largas noches del invierno y que ilusiones bullen en su imaginación que les haga anhelar el mañana.
Pero nosotros somos salvajes y los sueños del hombre blanco nos permanecen ocultos. Y por ello seguiremos distintos caminos, porque por encima de todo valoramos el derecho de cada hombre a vivir como quiera, por muy diferente que sea a sus hermanos.
No es mucho realmente lo que nos une. El día y la noche no pueden convivir y nosotros meditaremos vuestra oferta de comprar nuestro país y enviarnos a una reserva. Allí viviremos aparte y en paz. No tiene importancia donde pasemos el resto de nuestros días. Nuestros hijos vieron a sus padres denigrados y vencidos. Nuestros guerreros han sido humillados y tras la derrota pasan sus días hastiados, envenenando sus cuerpos con comidas dulces y fuertes bebidas.
Carece de importancia donde pasemos el resto de nuestros días. Ya no serán muchos. Pocas horas más, quizás un par de inviernos, y ningún hijo de las grandes tribus que antaño vivían en este país y que ahora vagan en pequeños grupos por los bosques, sobrevivirán para lamentarse ante la tumba de un pueblo, que era tan fuerte y tan lleno de esperanzas como el nuestro. Pero cuando el último piel roja haya desaparecido de esta tierra y sus recuerdos solo sean como la sombra de una nube sobre la pradera, todavía estará vivo el espíritu de mis antepasados en estas riberas y en estos bosques. Porque ellos amaban esta tierra como el recién nacido ama el latir del corazón de su madre. Pero, ¿por qué he de lamentarme por el ocaso de mi pueblo?. Los pueblos están formados por hombres, no por otra cosa. Y los hombres nacen y mueren como las olas del mar. Incluso el hombre blanco, cuyo Dios camina y habla con El de amigo a amigo, no puede eludir ese destino común. Quizás seamos realmente hermanos. Una cosa si sabemos, que quizás el hombre blanco descubra algún día que nuestro Dios y él vuestro son el mismo Dios. Vosotros quizás penséis que le poseéis, al igual que pretendéis poseer nuestro país, pero eso no podéis lograrlo.
Él es el Dios de todos los hombres, tanto de los pieles rojas como de los blancos. Esta tierra les es preciosa, y dañar la tierra significa despreciar a su creador. También los blancos desapareceréis, quizás antes que las demás razas. Continuad ensuciando vuestro lecho y una noche moriréis asfixiados por vuestros propios excrementos. Nosotros meditaremos vuestra oferta de comprar nuestra tierra, pues sabemos que si no aceptamos vendrá seguramente el hombre blanco con armas y nos expulsara. Porque el hombre blanco, que detenta momentáneamente el poder, cree que ya es Dios, a quien pertenece el mundo. Si os cedemos nuestra tierra amadla tanto como nosotros la amábamos, preocuparos por ella tanto como nosotros nos preocupábamos, mantened su recuerdo tal como es cuando vosotros los toméis. Y con todas vuestras fuerzas, vuestro espíritu y vuestro corazón conservarla para vuestros hijos y amadla como Dios nos ama a todos nosotros. Pues aunque somos salvajes sabemos una cosa: nuestro Dios es vuestro Dios. Esta tierra le es sagrada. Incluso el hombre blanco no puede eludir este destino común. Quizás incluso seamos hermanos. iQuien sabe!
viernes, 15 de octubre de 2010
6 MIL MILLONES, NO 6 BILLONES
A NADIE LE IMPORTA NADA
EPISODIO MCMLIX
En 2003, luego de finalizar su proyecto fotográfico “La Tierra vista desde el cielo”, Yann Arthus-Bertrand junto a Sibylle d'Orgeval y Baptiste Rouget-Luchaire lanzaron el proyecto "6 mil millones de Otros", que consiste en 5.000 entrevistas filmadas en 75 países por 6 realizadores.
Como se explica en su página web (http://www.6milliardsdautres.org) , desde un pescador brasileño a un boticario chino, pasando por un artista alemán y un agricultor afgano, todos respondieron a las mismas preguntas sobre sus miedos, sus sueños, sus pruebas y sus esperanzas.
El proyecto se llama así porque la población de la tierra es de aproximadamente 6 mil millones de personas (6.000.000.000), sin embargo, en la Televisión Nacional de Uruguay, el programa ha terminado llamándose “6 billones de otros”, o sea 6.000.000.000.000 de personas, o sea una cantidad que gente que –literalmente– no cabría en el planeta.
¿Y por qué? Supongo que eso sucedió porque la versión que estamos viendo es el doblaje y el subtitulado de la versión en inglés, y en inglés mil millones es one billion. En español, mil millones es un millardo, y un billón es seis millones de millones (la expresión "millardo" se utiliza muy poco, mayormente en ámbitos financieros).
Ahora… digo yo: ¿En canal 5 nadie se puso a pensar que es imposible que haya 6 billones de otros? ¿Dónde meteríamos a 6 millones de millones de personas? Porque está bien que si el programa ya viene mal hecho, paciencia y tomar quina; pero hacerle leer esa barbaridad a un locutor y hasta poner un banner y un artículo en la página web del canal es o un claro signo de ignorancia, desidia y desinterés. ¿O exagero?
ACTUALIZACIÓN AL 01.01.11: Hoy entré a la página web de Canal 5 y vi que el error fue corregido. Felicitaciones. Enhorabuena.
DICEN LOS MATABURROS:
millón.
(Del fr. million, o del it. milione).
1. m. Mil millares.
millardo.
(Del fr. milliard).
1. m. Econ. Mil millones.
billón.
(Del fr. billion, de bi, por bis, y la t. de millón).
1. m. Mat. Un millón de millones, que se expresa por la unidad seguida de doce ceros.
mil•lion (mlyn)
1. The cardinal number equal to 106. (diez a la sexta potencia)
bil•lion
1. The cardinal number equal to 109. (diez a la novena)
2. Chiefly British The cardinal number equal to 1012. (diez a la doce)
tril•lion
1. The cardinal number equal to 1012.(diez a la doce)
2. Chiefly British The cardinal number equal to 1018.(diez a la dieciocho)
EPISODIO MCMLIX
En 2003, luego de finalizar su proyecto fotográfico “La Tierra vista desde el cielo”, Yann Arthus-Bertrand junto a Sibylle d'Orgeval y Baptiste Rouget-Luchaire lanzaron el proyecto "6 mil millones de Otros", que consiste en 5.000 entrevistas filmadas en 75 países por 6 realizadores.
Como se explica en su página web (http://www.6milliardsdautres.org) , desde un pescador brasileño a un boticario chino, pasando por un artista alemán y un agricultor afgano, todos respondieron a las mismas preguntas sobre sus miedos, sus sueños, sus pruebas y sus esperanzas.
El proyecto se llama así porque la población de la tierra es de aproximadamente 6 mil millones de personas (6.000.000.000), sin embargo, en la Televisión Nacional de Uruguay, el programa ha terminado llamándose “6 billones de otros”, o sea 6.000.000.000.000 de personas, o sea una cantidad que gente que –literalmente– no cabría en el planeta.
¿Y por qué? Supongo que eso sucedió porque la versión que estamos viendo es el doblaje y el subtitulado de la versión en inglés, y en inglés mil millones es one billion. En español, mil millones es un millardo, y un billón es seis millones de millones (la expresión "millardo" se utiliza muy poco, mayormente en ámbitos financieros).
Ahora… digo yo: ¿En canal 5 nadie se puso a pensar que es imposible que haya 6 billones de otros? ¿Dónde meteríamos a 6 millones de millones de personas? Porque está bien que si el programa ya viene mal hecho, paciencia y tomar quina; pero hacerle leer esa barbaridad a un locutor y hasta poner un banner y un artículo en la página web del canal es o un claro signo de ignorancia, desidia y desinterés. ¿O exagero?
ACTUALIZACIÓN AL 01.01.11: Hoy entré a la página web de Canal 5 y vi que el error fue corregido. Felicitaciones. Enhorabuena.
DICEN LOS MATABURROS:
millón.
(Del fr. million, o del it. milione).
1. m. Mil millares.
millardo.
(Del fr. milliard).
1. m. Econ. Mil millones.
billón.
(Del fr. billion, de bi, por bis, y la t. de millón).
1. m. Mat. Un millón de millones, que se expresa por la unidad seguida de doce ceros.
mil•lion (mlyn)
1. The cardinal number equal to 106. (diez a la sexta potencia)
bil•lion
1. The cardinal number equal to 109. (diez a la novena)
2. Chiefly British The cardinal number equal to 1012. (diez a la doce)
tril•lion
1. The cardinal number equal to 1012.(diez a la doce)
2. Chiefly British The cardinal number equal to 1018.(diez a la dieciocho)
martes, 21 de septiembre de 2010
EL GENTILICIO DE CONSTANTINOPLA
Según el Stat Counter, muchísima gente visita este blog buscando encontrar el gentilicio que correspondía a los habitantes de Constantinopla, y se ve frustrada pues el Google los trae a un lugar en el que solamente agradezco a los turcos haber rebautizado dicha ciudad como Estambul.
Entonces, ya que hay tanta gente que viene a buscar ese dato, vamos a dárselo. Comencemos a hacer la lista de los eventuales gentilicios que pudieron tener los habitantes de la ciudad refundada por Constantino el Grande y refundida por Saladino. A saber:
Constantinoplenses
Constantinopleños
Constantinopludos
Constantinoludos
Constantinotudos
Pero como ya se dijo, dicha ciudad no se llama más Constantinopla, sino Estambul; entonces lo que importa es cual es el gentilicio de los habitantes de dicha ciudad. Por ejemplo:
Estambulenses
Estambuleños
Estambulodianos
Estambulotudos
Estamboludo...
Pero lo más inane de todo esto es que los habitantes de Constantinopla se autodenominaban "romanos", ya que eran ciudadanos de ese imperio, y que los demás les decían "Bizantinos", pues Bizancio era el nombre que ya tenía esa ciudad griega que Constantino rebautizó con su nombre en el año 330. O sea que el gentilicio de los habitantes de Constantinopla hasta su caída, era "Bizantinos". Después de eso, les decían turcos otomanos (todo junto, no se haga el vivo). Y no me contradiga que odio las discusiones estamboludenses. ¿Tá?
Entonces, ya que hay tanta gente que viene a buscar ese dato, vamos a dárselo. Comencemos a hacer la lista de los eventuales gentilicios que pudieron tener los habitantes de la ciudad refundada por Constantino el Grande y refundida por Saladino. A saber:
Constantinoplenses
Constantinopleños
Constantinopludos
Constantinoludos
Constantinotudos
Pero como ya se dijo, dicha ciudad no se llama más Constantinopla, sino Estambul; entonces lo que importa es cual es el gentilicio de los habitantes de dicha ciudad. Por ejemplo:
Estambulenses
Estambuleños
Estambulodianos
Estambulotudos
Estamboludo...
Pero lo más inane de todo esto es que los habitantes de Constantinopla se autodenominaban "romanos", ya que eran ciudadanos de ese imperio, y que los demás les decían "Bizantinos", pues Bizancio era el nombre que ya tenía esa ciudad griega que Constantino rebautizó con su nombre en el año 330. O sea que el gentilicio de los habitantes de Constantinopla hasta su caída, era "Bizantinos". Después de eso, les decían turcos otomanos (todo junto, no se haga el vivo). Y no me contradiga que odio las discusiones estamboludenses. ¿Tá?
viernes, 26 de febrero de 2010
SOBRE LO BIZARRO Y LO GROTESCO
Cuando los Picapiedras empezaron a hablar, cada uno llamaba a las cosas como le parecía. A la Luna, por ejemplo, Pedro la llamaba Xlipatxi, Pablo la denominaba Trucutuna, Vilma se refería a ella como Antople, y Betty le decía Uffa. Y así con todas las demás cosas de la tierra y de los cielos.
Como resultado de esa gran creatividad, ninguno sabía de lo que estaba hablando el otro, por lo que el lenguaje no les servía más que para cantar y para jorobar a los demás. Entonces, un día, Bam Bam los reunió a todos y les dijo que se dejaran de embromar, que usaran el mismo nombre para cada cosa, que si no nunca iban a salir de la Edad de Piedra.
Le costó hacerles entender la necesidad de unificar las palabras (entre otras cosas porque cuando hablaba, todos entendían cosas distintas), pero haciendo dibujitos en la arena y muchas morisquetas, Bam Bam logró que entendieran el asunto y se pusieran de acuerdo y eligieran un nombre común para cada cosa.
Entonces Pedro, Pablo, Vilma y Betty (y Bam Bam) comenzaron a llamar a la Luna “Luna”, al Sol “Sol”, al Pan “Pan”, y al Vino “Vino”, y así fue como luego surgió la civilización y la cultura y los partidos de fútbol, y las estampitas, y hasta la televisión.
Pues bien, hasta ahora, para decir que una persona era “valiente, esforzada, generosa, lúcida, espléndida”, decíamos que era una persona “bizarra” (El Cid Campeador, bizarro caballero), y eso es lo que entiendo yo cuando me hablan de alguien o algo bizarro.
Del mismo modo, hasta ahora, para decir que algo era “ridículo, extravagante, irregular, grosero o de mal gusto”, decíamos que era “grotesco”.
Pero sucede que de un tiempo a esta parte, cada vez más gente ha comenzado a usar la palabra "bizarro" en sustitución de la palabra "grotesco".
Si de ahora en adelante hacemos un cónclave como el de los Picapiedras y decidimos todos juntos sustituir la palabra “grotesco” por la palabra “bizarro” y elegir otra para sustituir a esta última, no tengo ningún problema.
Lo que no tiene gollete es que, usando el mismo idioma, en una misma sociedad, en una misma cultura, en una misma habitación, unos usen esa palabra para designar una cosa y otros la usen para designar otra completamente distinta.
Que si seguimos por ese camino, me parece que vamos a terminar como estaban los Picapiedras al principio, sin entendernos entre nosotros, desinventando la rueda y la escritura, y cambiando nuestras cómodas mansiones por húmedas cavernas sin luz eléctrica ni watercló, y –lo que sería terrible- hasta sin televisión...
.
Lo más terrible del asunto es que esa transmutación de bizarro por grotesco nace de una mala traducción de la historieta "Superman", donde había un universo paralelo que estaba sin terminar, con unos habitantes que parecían estatuas a medio esculpir, que se llamaban "The bizarros", modificación de la palabra inglesa "bizarre" que quiere decir "grotesco", pero que no fue traducida por la editorial (no recuerdo si era la Novaro o la SEA). Por tal motivo fue que las nuevas generaciones comenzaron a creer que en español "bizarro" quería decir "grotesco".

Como resultado de esa gran creatividad, ninguno sabía de lo que estaba hablando el otro, por lo que el lenguaje no les servía más que para cantar y para jorobar a los demás. Entonces, un día, Bam Bam los reunió a todos y les dijo que se dejaran de embromar, que usaran el mismo nombre para cada cosa, que si no nunca iban a salir de la Edad de Piedra.
Le costó hacerles entender la necesidad de unificar las palabras (entre otras cosas porque cuando hablaba, todos entendían cosas distintas), pero haciendo dibujitos en la arena y muchas morisquetas, Bam Bam logró que entendieran el asunto y se pusieran de acuerdo y eligieran un nombre común para cada cosa.
Entonces Pedro, Pablo, Vilma y Betty (y Bam Bam) comenzaron a llamar a la Luna “Luna”, al Sol “Sol”, al Pan “Pan”, y al Vino “Vino”, y así fue como luego surgió la civilización y la cultura y los partidos de fútbol, y las estampitas, y hasta la televisión.
Pues bien, hasta ahora, para decir que una persona era “valiente, esforzada, generosa, lúcida, espléndida”, decíamos que era una persona “bizarra” (El Cid Campeador, bizarro caballero), y eso es lo que entiendo yo cuando me hablan de alguien o algo bizarro.
Del mismo modo, hasta ahora, para decir que algo era “ridículo, extravagante, irregular, grosero o de mal gusto”, decíamos que era “grotesco”.
Pero sucede que de un tiempo a esta parte, cada vez más gente ha comenzado a usar la palabra "bizarro" en sustitución de la palabra "grotesco".
Si de ahora en adelante hacemos un cónclave como el de los Picapiedras y decidimos todos juntos sustituir la palabra “grotesco” por la palabra “bizarro” y elegir otra para sustituir a esta última, no tengo ningún problema.
Lo que no tiene gollete es que, usando el mismo idioma, en una misma sociedad, en una misma cultura, en una misma habitación, unos usen esa palabra para designar una cosa y otros la usen para designar otra completamente distinta.
Que si seguimos por ese camino, me parece que vamos a terminar como estaban los Picapiedras al principio, sin entendernos entre nosotros, desinventando la rueda y la escritura, y cambiando nuestras cómodas mansiones por húmedas cavernas sin luz eléctrica ni watercló, y –lo que sería terrible- hasta sin televisión...
.
Lo más terrible del asunto es que esa transmutación de bizarro por grotesco nace de una mala traducción de la historieta "Superman", donde había un universo paralelo que estaba sin terminar, con unos habitantes que parecían estatuas a medio esculpir, que se llamaban "The bizarros", modificación de la palabra inglesa "bizarre" que quiere decir "grotesco", pero que no fue traducida por la editorial (no recuerdo si era la Novaro o la SEA). Por tal motivo fue que las nuevas generaciones comenzaron a creer que en español "bizarro" quería decir "grotesco".

domingo, 20 de diciembre de 2009
GENTILICIOS
En la canción "La alegre escuelita" se dice que el gentilicio de los habitantes de Creta es "cretinos" y el de los habitantes de Budapest, "budapestosos". Y el otro día me acordé de esa canción y me comencé a preguntar:
Si a los habitantes de Bolivia se les llama "bolivianos": ¿cómo se les llamará a los habitantes de la ciudad de Pelotas? ¿Pelotenses? ¿Pelotianos? ¿Peloqueños? ¿Peloquinos?
¿Y los que viven en el lago Titicaca son "titicaqueños", "titicaquenses" o "titicaquianos"? ¿Y cuál es el gentilicio de los habitantes del estado de Misissippi? ¿Y el de los habitantes de Estambul (¡estos turcos... tan boludos... mire que meterse en camisa de once varas por no seguir usando el hermoso nombre de Constantinopla!)?
Por lo general, cuando el gentilicio se complica, se le busca un seudónimo, como es el caso del de los habitantes de Rio de Janeiro, que no son "riodejaneirenses" sino "cariocas"; el de los de San Fernando de Maldonado, que no son "maldonadenses" sino "fernandinos", y así.
A mí, el que me gusta es el gentilicio de los habitantes de Atlántida (¡Atlantes!), que suena muy impresionante, ¿no le parece?.
Si a los habitantes de Bolivia se les llama "bolivianos": ¿cómo se les llamará a los habitantes de la ciudad de Pelotas? ¿Pelotenses? ¿Pelotianos? ¿Peloqueños? ¿Peloquinos?
¿Y los que viven en el lago Titicaca son "titicaqueños", "titicaquenses" o "titicaquianos"? ¿Y cuál es el gentilicio de los habitantes del estado de Misissippi? ¿Y el de los habitantes de Estambul (¡estos turcos... tan boludos... mire que meterse en camisa de once varas por no seguir usando el hermoso nombre de Constantinopla!)?
Por lo general, cuando el gentilicio se complica, se le busca un seudónimo, como es el caso del de los habitantes de Rio de Janeiro, que no son "riodejaneirenses" sino "cariocas"; el de los de San Fernando de Maldonado, que no son "maldonadenses" sino "fernandinos", y así.
A mí, el que me gusta es el gentilicio de los habitantes de Atlántida (¡Atlantes!), que suena muy impresionante, ¿no le parece?.
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