(y a mi no me importa mucho que digamos)
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domingo, 22 de julio de 2012
martes, 10 de enero de 2012
CADA CUAL TIENE SU CRUZ
¿Está disconforme con lo que le ha deparado la vida?
No se lamente, cliquee aquí y verá que hay gente que salió mucho peor en el reparto.
No se lamente, cliquee aquí y verá que hay gente que salió mucho peor en el reparto.
viernes, 25 de noviembre de 2011
DUDAS INSTALADAS EN MI MOLLERA
lunes, 20 de junio de 2011
¿QUÉ TANTO HAY PARA DECIRSE?
El personalje de la novela de Philip Roth “Sale el espectro”, un escritor famoso llamado Nathan Zuckerman, vuelve a Nueva York luego de diez años de vivir aislado en su casa de campo cercana a la ciudad de Athena, en el oeste del estado de Massachusetts, y cuenta:“¿Qué me sorprendió más durante los primeros días, cuando paseaba por la ciudad? Lo más evidente: los teléfonos móviles. En mi montaña aún no teníamos cobertura, y en Athena, donde sí la hay, no solía ver a nadie que caminara por la calle hablando por teléfono desinhibidamente. Recordaba una Nueva York donde las únicas personas que iban por Broadway hablando al parecer consigo mismas estaban locas. ¿Qué había sucedido en aquellos diez años para que de repente hubiera tanto que decir, hubiera tanto tan apremiante que no pudiera esperar para ser dicho?
Por dondequiera que anduviese, alguien se me acercaba hablando por teléfono y alguien hablaba detrás de mí por teléfono. Dentro de los coches, los conductores hablaban por teléfono. Cuando tomaba un taxi, el chofer hablaba por teléfono. Un hombre como yo, que con frecuencia se pasaba varios días sin hablar con nadie, tenía que preguntarse qué era lo que antes había retenido a la gente que ya no existía, haciendo que la conversación incesante por teléfono fuera preferible a pasear sin ser controlado por nadie, momentáneamente solitario, asimilando las calles a través de tus sentidos animales y abandonándote a la miríada de pensamientos que inspiran las actividades de una ciudad.
Para mí aquello daba un aire cómico a las calles y ridículo a la gente. Y, sin embargo, también parecía una auténtica tragedia. Erradicar la experiencia de la separación debe de tener inevitablemente un efecto dramático. ¿Cuál sería la consecuencia? Sabes que puedes ponerte en contacto con la otra persona en cualquier momento y, si no puedes, te impacientas y te enfadas como un estúpido diosecillo.
Yo comprendía que el silencio de fondo había sido abolido mucho tiempo atrás en restaurantes, ascensores y estadios de béisbol, pero que la inmensa soledad de los seres humanos produjera ese anhelo sin límites de ser oído, y la consiguiente despreocupación de ser oído por personas ajenas… bueno, al haber vivido casi siempre en la era de la cabina telefónica, cuyas recias puertas plegables podían cerrarse herméticamente, me impresionaba la singularidad de todo aquello, y empecé a pensar en un relato en el que Manhattan se ha convertido en una siniestra colectividad en la que todos espían a todos, cada uno es perseguido y controlado por la persona que está al otro extremo de la línea telefónica, a pesar de que, llamándose sin cesar unos a otros desde donde quieren en el gran exterior, creen estar experimentando la máxima libertad.
Sabía que el mero hecho de concebir semejante panorama me incluía en el grupo de los chiflados que, al comienzo de la industrialización, imaginaban que la máquina era la enemiga de la vida. Sin embargo, no podía evitarlo: no comprendía cómo nadie podía creer que seguía viviendo una existencia humana mientras iba por ahí hablando por teléfono durante la mitad de su vida consciente.”
viernes, 8 de abril de 2011
NADA MÁS MENTIROSO QUE UNA FOTOGRAFÍA
jueves, 31 de marzo de 2011
ELLA DIJO:
Vitoria (Monica Vitti) a Piero (Alain Delon), hacia el final de El Eclipse:
—Quisiera no querete, o quererte mucho mejor.
martes, 8 de marzo de 2011
PREGUNTO YO
Está claro que Jesús Cristo nació en Navidad, o sea el 25 de diciembre, y también está claro que los Reyes Magos le llevaron los regalitos el 6 de enero siguiente. Lo que no entiendo es por qué Jesús muere y renace todos los años en una fecha diferente, algunas veces en marzo, otras veces en abril, pero todos los años en una fecha diferente. Pregunto yo, señores de las iglesias: ¿no les parece poco serio? Jesús debería morir y renacer según el mismo calendario por el que nació por primera vez, o viceversa. Así como está organizado el asunto, es un verdadero cachivache. O la luna o el sol, o chicha o limonada. Entiendo perfectamente que haya gente supersticiosa, pero -¡caramba!- no costaría nada aprolijar un poco las cosas. ¿No?
sábado, 12 de febrero de 2011
EL SIGLO XXI ES UNA PORQUERÍA
Por Karl K. Man
Algunas veces hay días en que uno se levanta, mira alrededor al mundo que lo rodea, y le dan ganas de volverse a acostar de nuevo de ver la porquería que es. Porque -sin exagerar- el mundo en el que estamos viviendo actualmente es una real porquería con todas las letras, acento incluido. ¿Qué es lo que ha pasado?
Es que hoy día ya no hay respeto, ya no hay consideración para con los mayores; los jóvenes nos avasallan y nos atropellan como si el hecho de que sean jóvenes significara algo más que que tienen la mayor parte de la vida por delante. Los que como yo tenemos la mayor parte por atrás, merecemos al menos respeto y consideración, y… ¡respeto!. Sí señor. ¿Qué es eso de que ahora cualquier jovencito o jovencita imberbe nos ande tuteando? ¡Hasta las enfermeras le tutean a uno ahora! “¿Querés que te cambie la sonda o así estás bien?” le preguntan a uno las degeneradas esas de las enfermeras modernas. ¿Qué es lo que ha pasado?
En las épocas de mi juventud, cuando la juventud era realmente un divino tesoro y no la sodoma y gomorra que es ahora, no sólo a un joven, sino que ni siquiera a un adulto se le hubiera ocurrido dirigirse a una persona que peinara canas sin anteceder un respetuoso “Don” o “Doña” a su nombre, cuando no a su apellido. Washington Benavides, por ejemplo, hubiera sido o Don Washington, o Don Benavides, por ejemplo. Y sin embargo, ahí los tenemos a esta manga de degenerados que todavía no saben lo que es la vida, diciéndole al provecto poeta: “Ché, Bocha” tal cosa, “Ché, Bocha” tal otra. ¿Qué es lo que ha pasado?
Cuando el mundo estaba como debía estar y no patas arriba como está ahora, los hombres se saludaban como hombres, con un apretón de manos, cuando mucho con un una palmeada de hombros o una agarrada de antebrazo adjuntas. Y ahora resulta que viene cualquier barbudo asqueroso y con el mayor de los desparpajos no sólo lo tutea a uno sino que además le estampa un beso en la mejilla. Yo hago como las pitucas y doy vuelta la cara para que el eventual ósculo aterrice al menos en la zona mandibular inferior, pero la barba igual pincha. Y eso es culpa del degenerado de Tinelli, que fue el pionero de esa perversión aceptada hoy como si tal cosa por tirios y troyanos, planchas y cambas, jugadores de fútbol e intelectuales. ¿Qué es lo que ha pasado?
En mi tierna niñez, más de una vez recibí la sabia enseñanza de mantener silencio cuando un adulto hacía uso de la palabra. “Cállese la boca que están hablando los mayores”, me decía mi padre luego del pedagógico sopapo previo con el que me advertía que a continuación venía una sabia enseñanza. Ahora, en cambio, no ya los jóvenes, sino hasta los niños interrumpen y hasta intervienen en las conversaciones de los mayores como si ellos también fueran adultos. ¿Será que los niños de hoy entienden realmente las conversaciones adultas? ¿O será que los adultos de hoy hablan mayormente de temas tan estúpidos que hasta un niño los entiende? ¿Qué es lo que ha pasado?
No sé lo que ha pasado, no me lo pregunten más, por favor, y con permiso, me voy a acostar de nuevo que (como dijera Woody Allen) la asiática me tiene como loco.
Buenas tardes
Algunas veces hay días en que uno se levanta, mira alrededor al mundo que lo rodea, y le dan ganas de volverse a acostar de nuevo de ver la porquería que es. Porque -sin exagerar- el mundo en el que estamos viviendo actualmente es una real porquería con todas las letras, acento incluido. ¿Qué es lo que ha pasado?
Es que hoy día ya no hay respeto, ya no hay consideración para con los mayores; los jóvenes nos avasallan y nos atropellan como si el hecho de que sean jóvenes significara algo más que que tienen la mayor parte de la vida por delante. Los que como yo tenemos la mayor parte por atrás, merecemos al menos respeto y consideración, y… ¡respeto!. Sí señor. ¿Qué es eso de que ahora cualquier jovencito o jovencita imberbe nos ande tuteando? ¡Hasta las enfermeras le tutean a uno ahora! “¿Querés que te cambie la sonda o así estás bien?” le preguntan a uno las degeneradas esas de las enfermeras modernas. ¿Qué es lo que ha pasado?
En las épocas de mi juventud, cuando la juventud era realmente un divino tesoro y no la sodoma y gomorra que es ahora, no sólo a un joven, sino que ni siquiera a un adulto se le hubiera ocurrido dirigirse a una persona que peinara canas sin anteceder un respetuoso “Don” o “Doña” a su nombre, cuando no a su apellido. Washington Benavides, por ejemplo, hubiera sido o Don Washington, o Don Benavides, por ejemplo. Y sin embargo, ahí los tenemos a esta manga de degenerados que todavía no saben lo que es la vida, diciéndole al provecto poeta: “Ché, Bocha” tal cosa, “Ché, Bocha” tal otra. ¿Qué es lo que ha pasado?
Cuando el mundo estaba como debía estar y no patas arriba como está ahora, los hombres se saludaban como hombres, con un apretón de manos, cuando mucho con un una palmeada de hombros o una agarrada de antebrazo adjuntas. Y ahora resulta que viene cualquier barbudo asqueroso y con el mayor de los desparpajos no sólo lo tutea a uno sino que además le estampa un beso en la mejilla. Yo hago como las pitucas y doy vuelta la cara para que el eventual ósculo aterrice al menos en la zona mandibular inferior, pero la barba igual pincha. Y eso es culpa del degenerado de Tinelli, que fue el pionero de esa perversión aceptada hoy como si tal cosa por tirios y troyanos, planchas y cambas, jugadores de fútbol e intelectuales. ¿Qué es lo que ha pasado?
En mi tierna niñez, más de una vez recibí la sabia enseñanza de mantener silencio cuando un adulto hacía uso de la palabra. “Cállese la boca que están hablando los mayores”, me decía mi padre luego del pedagógico sopapo previo con el que me advertía que a continuación venía una sabia enseñanza. Ahora, en cambio, no ya los jóvenes, sino hasta los niños interrumpen y hasta intervienen en las conversaciones de los mayores como si ellos también fueran adultos. ¿Será que los niños de hoy entienden realmente las conversaciones adultas? ¿O será que los adultos de hoy hablan mayormente de temas tan estúpidos que hasta un niño los entiende? ¿Qué es lo que ha pasado?
No sé lo que ha pasado, no me lo pregunten más, por favor, y con permiso, me voy a acostar de nuevo que (como dijera Woody Allen) la asiática me tiene como loco.
Buenas tardes
sábado, 29 de enero de 2011
PAÍSES ARTICULADOS Y PAÍSES DESGENERADOS
El nomenclátor mundial es tan abrumadoramente anárquico que los países tienen sexos distintos sin que se sepa porqué, algo que se nota claramente no más ponga yo como ejemplo la existencia de la Argentina y el Brasil.
O sea que Argentina es nena como China y Brasil varoncito como Japón. ¿Por qué? No tengo ni la más remota pálida idea.
Pero además y del mismo modo o todo lo contrario, hay un montón de países que, aunque también tienen sexo, nunca llevan artículo. Son los casos de (el) Portugal, (la) España, (la) Francia, etcétera, etcétera, etcétera.
¿Y por qué hay países articulados y países desarticulados y países generados y países desgenerados? Pues otra vez también: no tengo ni la más remota pálida idea.
El mundo es un lugar muy, pero muy complicado. ¿Qué quiere que le diga?
O sea que Argentina es nena como China y Brasil varoncito como Japón. ¿Por qué? No tengo ni la más remota pálida idea.
Pero además y del mismo modo o todo lo contrario, hay un montón de países que, aunque también tienen sexo, nunca llevan artículo. Son los casos de (el) Portugal, (la) España, (la) Francia, etcétera, etcétera, etcétera.
¿Y por qué hay países articulados y países desarticulados y países generados y países desgenerados? Pues otra vez también: no tengo ni la más remota pálida idea.
El mundo es un lugar muy, pero muy complicado. ¿Qué quiere que le diga?
jueves, 16 de diciembre de 2010
Y LUEGO YA FUE DEMASIADO TARDE...
“…llevábamos una vida normal. Como casi todo el mundo, la mayor parte del tiempo. Todo lo que ocurre es normal. Incluso lo de ahora es normal.
Vivíamos, como era normal, haciendo caso omiso de todo. Hacer caso omiso no es lo mismo que ignorar, hay que trabajar para ello.
Nada cambia instantáneamente: en una bañera en la que el agua se calienta poco a poco, uno podría morir hervido antes de darse cuenta. Por supuesto, en los periódicos aparecían noticias: cadáveres en las zanjas o en el bosque, mujeres asesinadas a palos o mutiladas, mancilladas, solían decir; pero eran noticias sobre otras mujeres, y los hombres que hacían semejantes cosas eran otros hombres. Ninguno de ellos era conocido de nosotras.
Las noticias de los períodicos nos parecían sueños, pesadillas soñadas por otros. Qué horrible, decíamos, y lo era, pero era horrible sin ser verosímil. Eran demasiado melodramáticas, tenían una dimensión que no era la dimensión de nuestras vidas.
Éramos las personas que no salían en los periódicos. Vivíamos en los espacios en blanco, en los márgenes de cada número. Esto nos daba más libertad. Vivíamos entre las líneas de las noticias…”
Margaret Atwood – “El cuento de la Criada” (novela, 1985) – fragmento
Leer: reportajes a Margaret Atwood
Vivíamos, como era normal, haciendo caso omiso de todo. Hacer caso omiso no es lo mismo que ignorar, hay que trabajar para ello.
Nada cambia instantáneamente: en una bañera en la que el agua se calienta poco a poco, uno podría morir hervido antes de darse cuenta. Por supuesto, en los periódicos aparecían noticias: cadáveres en las zanjas o en el bosque, mujeres asesinadas a palos o mutiladas, mancilladas, solían decir; pero eran noticias sobre otras mujeres, y los hombres que hacían semejantes cosas eran otros hombres. Ninguno de ellos era conocido de nosotras.
Las noticias de los períodicos nos parecían sueños, pesadillas soñadas por otros. Qué horrible, decíamos, y lo era, pero era horrible sin ser verosímil. Eran demasiado melodramáticas, tenían una dimensión que no era la dimensión de nuestras vidas.
Éramos las personas que no salían en los periódicos. Vivíamos en los espacios en blanco, en los márgenes de cada número. Esto nos daba más libertad. Vivíamos entre las líneas de las noticias…”
Margaret Atwood – “El cuento de la Criada” (novela, 1985) – fragmento
Leer: reportajes a Margaret Atwood
domingo, 12 de diciembre de 2010
PEQUEÑO DICCIONARIO BIOGRÁFICO
DICCIONARIO BIOGRÁFICO
ATLAS - Rey fabuloso de Mauritania que se hizo famoso por haber inventado los mapas.
AYAX - Héroe griego de la guerra de Troya que vuelto a la vida civil se dedicó a importar autos japoneses ("Toyota", pero él leyó "Troyota"... claro, tantos años ahí).
BRAHMA - Dios hindú inventor de la cerveza.
CERVANTES - Genial escritor español que se quedó manco de tanto escribir novelas de terror, por lo que luego sería conocido mundialmente como "El Manco del Espanto". Al verse obligado a abandonar el oficio ya que nadie le daba una mano, puso un hotel y una papelería en la calle Soriano. Se fundió, lo suyo no eran los negocios.
CICERÓN - Elocuente senador romano que cuando se quedó sin trabajo porque no lo volvieron a votar, buscó empleo como guía turístico. Pasó a la historia por eso.
DIONISO - Famoso bodeguero griego que puso una sucursal en Roma con un socio llamado Baco.
ELCANO - Navegante español que tenía el pelo totalmente blanco.
EMPÉDOCLES - Famoso médico y filósofo, nativo de Agrigento, que vivía en curda. Murió cuando, durante una especialmente espesa, se tiró de cabeza en el Etna. Sólo quedaron sus sandalias (y la damajuana).
TOLOMEO –Rey griego de Egipto que sufría de incontinencia. Nunca fue muy popular, por lo general, la gente le disparaba.
ZABALA - Gobernador español de Buenos Aires que además de fundar Montevideo inventó los caramelos de dulce de leche.
ZENÓN - Gaucho griego muy austero, estoico diríamos.
ZOROASTRO - Persa antigüo bastante baboso. Para que no lo cargaran tanto por el nombre, se lo cambió por el de Zaratustra.
ATLAS - Rey fabuloso de Mauritania que se hizo famoso por haber inventado los mapas.
AYAX - Héroe griego de la guerra de Troya que vuelto a la vida civil se dedicó a importar autos japoneses ("Toyota", pero él leyó "Troyota"... claro, tantos años ahí).
BRAHMA - Dios hindú inventor de la cerveza.
CERVANTES - Genial escritor español que se quedó manco de tanto escribir novelas de terror, por lo que luego sería conocido mundialmente como "El Manco del Espanto". Al verse obligado a abandonar el oficio ya que nadie le daba una mano, puso un hotel y una papelería en la calle Soriano. Se fundió, lo suyo no eran los negocios.
CICERÓN - Elocuente senador romano que cuando se quedó sin trabajo porque no lo volvieron a votar, buscó empleo como guía turístico. Pasó a la historia por eso.
DIONISO - Famoso bodeguero griego que puso una sucursal en Roma con un socio llamado Baco.
ELCANO - Navegante español que tenía el pelo totalmente blanco.
EMPÉDOCLES - Famoso médico y filósofo, nativo de Agrigento, que vivía en curda. Murió cuando, durante una especialmente espesa, se tiró de cabeza en el Etna. Sólo quedaron sus sandalias (y la damajuana).
TOLOMEO –Rey griego de Egipto que sufría de incontinencia. Nunca fue muy popular, por lo general, la gente le disparaba.
ZABALA - Gobernador español de Buenos Aires que además de fundar Montevideo inventó los caramelos de dulce de leche.
ZENÓN - Gaucho griego muy austero, estoico diríamos.
ZOROASTRO - Persa antigüo bastante baboso. Para que no lo cargaran tanto por el nombre, se lo cambió por el de Zaratustra.
jueves, 9 de diciembre de 2010
PEQUEÑO DICCIONARIO ETIMOLÓGICO
ANTROPOMÓRFICA - Mujer fatal. (fam) “comehombres”
AURICULAR - Oir mal, muy mal.
BÓVEDA - Lugar donde antigüamente se recluía a los tontos.
CENTRIFUGAR - Acción de fugarse de una cárcel céntrica.
CONCENTRACIÓN - Acto de juntarse en el Centro.
DACTILOGRAFÍA - Escribir con los dátiles.
DETERMINACIÓN - Acto de decidir declararse a una mina.
DIETÉTICA - Que tiene dos (claro), pero pequeñas.
DISCÓBOLO - Individuo que tira el disco desnudo.
ENCICLOPÉDICO - Andar en bicicleta en estado de ebriedad
ESPECÍFICO - Relativo a los peces.
EXCITADA - Estado en que queda la nena luego de tener una cita con el novio en el zaguán.
HIMENEO - Acción de menear el Himen para atrás y para adelante, hasta romperlo.
HIPOCAMPO - Predio destinado a la cría de caballos.
IMPECABLE - Mujer muy, pero muy fea.
MERIDIANO - Línea que atraviesa el mediodía de las asentaderas, dividiéndolas en dos mitades: la nalga derecha y la nalga izquierda.
METAMORFOSIS - Acción de comer de manera compulsiva.
MONÓCULO - Dícese de la parte del cuerpo que los simios usan para sentarse.
PARALELO - Destinado a una persona poco inteligente.
PREDICADO - Parte de la oración que atañe a lo religioso ("Errar es humano, embocar es divino").
PÚLPITO - Pulpo pequeño que profesa la religión católica.
VERSÍCULO - Poema muy malo.
AURICULAR - Oir mal, muy mal.
BÓVEDA - Lugar donde antigüamente se recluía a los tontos.
CENTRIFUGAR - Acción de fugarse de una cárcel céntrica.
CONCENTRACIÓN - Acto de juntarse en el Centro.
DACTILOGRAFÍA - Escribir con los dátiles.
DETERMINACIÓN - Acto de decidir declararse a una mina.
DIETÉTICA - Que tiene dos (claro), pero pequeñas.
DISCÓBOLO - Individuo que tira el disco desnudo.
ENCICLOPÉDICO - Andar en bicicleta en estado de ebriedad
ESPECÍFICO - Relativo a los peces.
EXCITADA - Estado en que queda la nena luego de tener una cita con el novio en el zaguán.
HIMENEO - Acción de menear el Himen para atrás y para adelante, hasta romperlo.
HIPOCAMPO - Predio destinado a la cría de caballos.
IMPECABLE - Mujer muy, pero muy fea.
MERIDIANO - Línea que atraviesa el mediodía de las asentaderas, dividiéndolas en dos mitades: la nalga derecha y la nalga izquierda.
METAMORFOSIS - Acción de comer de manera compulsiva.
MONÓCULO - Dícese de la parte del cuerpo que los simios usan para sentarse.
PARALELO - Destinado a una persona poco inteligente.
PREDICADO - Parte de la oración que atañe a lo religioso ("Errar es humano, embocar es divino").
PÚLPITO - Pulpo pequeño que profesa la religión católica.
VERSÍCULO - Poema muy malo.
lunes, 29 de noviembre de 2010
¿ÁBRETE SÉSAMO?
¿Por qué "ábrete sésamo"? ¿Qué tiene que ver esa planta de semillas tan sabrosas y nutricias con los ladrones del desierto? ¿Alí Babá tuvo cuatro mil años de perdón? ¿Qué había hecho Alí Babá para tener que ser perdonado durante cuatro mil años? Pues... ¡no pagar los impuestos!¡Y después se quejan de Astori!
viernes, 26 de noviembre de 2010
LEPROZOS Y CANAYAS
Dicen que allá por comienzos del siglo pasado, en la ciudad de Rosario, Argentina, alguien intentó organizar un partido de fútbol a beneficio del Patronato del Leproso entre los dos principales equipos de la ciudad, Central y Newell’s Old Boys.
Estos últimos aceptaron, pero los primeros no, por lo que la hinchada de Newell’s comenzó a llamar “canallas” a los simpatizantes de Central.
En retaliación, éstos comenzaron a referirse a sus oponentes como “leprosos”. Con el paso de los años, ambos equipos han asumido esos motes denigratorios como propios, y se autoproclaman orgullosamente “canallas” y “leprosos”.
Como la cancha de Central está en el barrio rosarino de Arroyito, son también conocidos como “Los canallas de Arroyito”. A fines del siglo pasado, un rosarino emigró a Montevideo e instaló una panadería a la que puso tal nombre. Los negocios anduvieron tan bien que abrió una sucursal en la Avenida Gral. Flores entre Isidoro de María y Martín García. Hace unos meses mandó a hacer unos imanes de heladera para regalar a sus clientes. En él puso el nombre de la panadería tal como lo tiene en el cartel sobre su puerta. El rosarino hace ricos biscochos o bizcochos, pero escribir, escribe con acento tucumano…
Si le interesa conocer alguna otra edificante historia del maravilloso mundo del fútbol rosarino, haga click aquí (no son muy diferentes de las que podríamos contar sobre el mundo del fútbol montevideano, bonaerense, inglés, etctétera).
Yo todavía me pregunto de dónde miércoles sacaron los bolches aquella consigna para las Olimpiadas de Moscú de “Salve Deporte, eres la Paz”… bueno, así le fue al PCUS por andar viendo las cosas de esa manera.
jueves, 18 de noviembre de 2010
LA PARADOJA DE "LA PIEL DE ZAPA"
Dice la Wikipedia:
La peau de chagrin (en español: La Piel de zapa o La piel mágica) es una novela de 1831 del novelista y dramaturgo francés Honoré de Balzac (1799-1850). Ambientada en París a comienzos del siglo XIX, la obra cuenta la historia de un joven quien encuentra un pedazo de piel o cuero mágico que satisfacía cada uno de sus deseos. Sin embargo, por cada deseo concedido la piel se encogía y consumía una porción de su energía física.
El tema central del libro es el conflicto entre el deseo y la longevidad. La piel mágica representa la fuerza de vida de su propietario, que se agota con cada expresión de voluntad, especialmente cuando se emplea para la adquisición de la energía. No haciendo caso a precaución alguna del comerciante que le ofrece la piel, el codicioso protagonista se rodea con abundancia, sólo para encontrarse desgraciado y decrépito al final de la historia.
Entonces, Yo tomo esa piel entre mis manos y digo:
"Oh Piel mágica, deseo que no te encojas nunca más por más deseos que yo te pida; y deseo no envejecer por cada petición que yo te haga."
Y a la mierda con el famoso libro de Balzac y toda su moraleja trascendental.
La peau de chagrin (en español: La Piel de zapa o La piel mágica) es una novela de 1831 del novelista y dramaturgo francés Honoré de Balzac (1799-1850). Ambientada en París a comienzos del siglo XIX, la obra cuenta la historia de un joven quien encuentra un pedazo de piel o cuero mágico que satisfacía cada uno de sus deseos. Sin embargo, por cada deseo concedido la piel se encogía y consumía una porción de su energía física.
El tema central del libro es el conflicto entre el deseo y la longevidad. La piel mágica representa la fuerza de vida de su propietario, que se agota con cada expresión de voluntad, especialmente cuando se emplea para la adquisición de la energía. No haciendo caso a precaución alguna del comerciante que le ofrece la piel, el codicioso protagonista se rodea con abundancia, sólo para encontrarse desgraciado y decrépito al final de la historia.
Entonces, Yo tomo esa piel entre mis manos y digo:
"Oh Piel mágica, deseo que no te encojas nunca más por más deseos que yo te pida; y deseo no envejecer por cada petición que yo te haga."
Y a la mierda con el famoso libro de Balzac y toda su moraleja trascendental.
viernes, 12 de noviembre de 2010
EL DOBLE DE NADA SIGUE SIENDO NADA
El cartel instalado en el jardín de la casita de la calle Enrique George me amenaza: "Que Dios te otorgue el doble de lo que me deseas". Ya he visto otras veces esa maldición disfrazada de bendición en forma de pegotín ("sticker" quedaría más fino pero significa lo mismo que pegotín y quiero reivindicar mi idioma al menos en estas cosas sin importancia). Ya la he escuchado también en boca de los que mendigan arriba de los ómnibus, y al principio me daba bronca ese pensamiento tan mezquino, pero luego, me comenzó a dar lástima. Pobre esa gente que odia tanto. Pobre esa gente que piensa que hay otra gente que la odia. Pobre, pobrecita esa gente que piensa que con un cartel exorcisa esos odios que piensa que provoca. En lo que a mi respecta, dios no me otorgará nada, pues nada deseo a esa pobre gente, pues estoy cierto en que no hay nadie a quien pedirle deseos. Y ahora que escribo esto siento un escalofrío de culpabilidad: esa gente es tan pobrecita de espíritu no se da cuenta de que la indiferencia es peor que el odio...
domingo, 31 de octubre de 2010
AGUANTANAMERA
...
con los pobres de esta tierra
me tocó en suerte estar
aunque el Arroyo Pantanoso
me complazca menos que el mar
...
viernes, 17 de septiembre de 2010
VOLVIERON LAS OSCURAS GOLONDRINAS
Volvieron las oscuras golondrinas
en mi balcón sus nidos a colgar
y otra vez, con el ala a sus cristales
jugando llaman
y aún aquellas que el vuelo refrenaban
tu hermosura y mi dicha al contemplar
aquellas que aprendieron nuestros nombres
esas, también volvieron
(Es verdad, hoy volvieron las golondrinas)
en mi balcón sus nidos a colgar
y otra vez, con el ala a sus cristales
jugando llaman
y aún aquellas que el vuelo refrenaban
tu hermosura y mi dicha al contemplar
aquellas que aprendieron nuestros nombres
esas, también volvieron
(Es verdad, hoy volvieron las golondrinas)
jueves, 9 de septiembre de 2010
ÓRGANO Y BATERÍA
Desde chiquito aprendí que "la lengua castellana es muy rica en expresiones idiomáticas", y que eso la hace superior a otros idiomas que son mucho mas pobres porque tienen muchísmas menos palabras. En aquella época no me daba cuenta de que eso es un ridículo chauvinismo idiomático, que genera un estúpido sentimiento de superioridad que aún perdura en muchas personas, incluso entre las instruidas y las académicas.
Pero además, vanagloriarse de la abundancia de palabras que tiene el idioma castellano es una tontería muy tonta, pues si tenemos tantas palabras, es porque las hemos tomado de otros idiomas. Hasta comienzos del siglo XX, el idioma preferido para saquear era el francés, tal vez por contigüidad, tal vez para poder putear a Napoleón y que él entendiera, vaya uno a saber. En la segunda mitad del mismo siglo, nuestro principal abrevadero comenzó a ser el mismo del resto del planeta: el inglés (o sea la lengua dominante del país dominante militar, cultural, y técnicamente). ¡Así cualquiera tiene el diccionario más grande! ¡Qué vivos!
Pero hay un otro otrosí, y es que a pesar de tener tantas palabras, en el riquísimo idioma castellano hay algunas que nombran cosas muy distintas, al punto de que sólo adquieren significado dentro de un contexto (como sucede tan a menudo en el inglés). Por ejemplo, la orden "-Tocáme el órgano" significará una cosa si es pronunciada en la sala de conciertos, y otra muy distinta si es pronunciada en la morgue...
El lector habrá asociado la palabra "batería" del título de esta entrada con un conjunto de tambores, porque asoció la palabra "órgano" al instrumento musical, porque estaba junto a la palabra "batería", y así... (eso se llama "retroalimentación"). Pero yo estaba pensando en la Junta Departamental de Montevideo (el órgano deliberativo comunal) y en la batería de cocina que me tendría que comprar algún día (un suponer).
Si la entrada se hubiera titulado "vela y batería", la asociación hubiera sido "vela de cera y batería voltaica", y si hubiese sido "órgano y vela", capaz que terminaba pensando en la policía (el órgano del Estado que vela por la seguridad de los ciudadanos), vaya uno a saber.
En fin, creo que ya está demostrado (así de fácil) que el idioma castellano no es ni más ni menos que otros idiomas, pero por si queda alguna duda, mire las páginas que dedica el diccionario de la Real Academia a las tres palabras con la que jugué hoy:
órgano. (Del lat. orgănum, y este del gr. ὄργανον).
1. m. Instrumento musical de viento, compuesto de muchos tubos donde se produce el sonido, unos fuelles que impulsan el aire y un teclado y varios registros ordenados para modificar el timbre de las voces.
2. m. Cierto aparato antiguo de refrigeración.
3. m. Cada una de las partes del cuerpo animal o vegetal que ejercen una función.
4. m. Publicación periódica que expresa la posición y directrices ideológicas de un partido u organización.
5. m. Medio o conducto que pone en comunicación dos cosas.
6. m. Persona o cosa que sirve para la ejecución de un acto o un designio.
7. m. Der. Persona o conjunto de personas que actúan en representación de una organización o persona jurídica en un ámbito de competencia determinado.
8. m. Méx. Nombre genérico de varias especies de cactos altos y rectos.
~ colegiado.
1. m. Der. El compuesto por una pluralidad de personas.
~ de boca.
1. m. Méx. armónica.
~ de manubrio.
1. m. organillo.
~ expresivo.
1. m. Mús. armonio.
~ jurisdiccional.
1. m. Der. Cada uno de los jueces y tribunales que componen el poder judicial.
~s de Móstoles.
1. m. pl. coloq. desus. Personas, dichos, hechos, opiniones, ideas, etc., que debieran compadecerse o convenir en una relación de semejanza, conformidad o armonía, y son, por el contrario, muy disonantes o incongruentes entre sí.
batería. (Del fr. batterie).
1. f. Conjunto de piezas de artillería dispuestas para hacer fuego.
2. f. Unidad de tiro de artillería, mandada normalmente por un capitán, que se compone de un corto número de piezas y de los artilleros que las sirven.
3. f. Obra de fortificación destinada a contener algún número de piezas de artillería reunidas y a cubierto.
4. f. En los buques mayores de guerra antiguos, conjunto de cañones que hay en cada puente o cubierta cuando siguen de popa a proa.
5. f. Espacio o entrepuente en que los mismos cañones están colocados.
6. f. brecha (rotura en una pared o muralla).
7. f. batería eléctrica.
8. f. Conjunto de instrumentos de percusión en una banda u orquesta.
9. f. Conjunto de instrumentos de esta clase montados en un dispositivo único, que toca un solo ejecutante.
10. f. En los teatros, fila de lámparas situada en el borde del proscenio, sustitutiva de las antiguas candilejas.
11. f. Conjunto de aparatos análogos, instalados en el mismo local, que realizan la misma función o trabajo.
12. f. Acción y efecto de batir.
13. f. p. us. Cosa que hace gran impresión en el ánimo.
14. f. p. us. Multitud o repetición de empeños e importunaciones para que alguna persona haga lo que se le pide.
15. com. Músico que toca la batería (conjunto de instrumentos de percusión).
~ de cocina.
1. f. Conjunto de utensilios necesarios para la cocina, que son comúnmente de cobre, hierro, aluminio o acero.
~ de tests.
1. f. Conjunto de pruebas mediante las que se valoran, en términos generalmente cuantitativos, las características psicológicas o los conocimientos de una persona.
~ eléctrica.
1. f. Fís. Acumulador o conjunto de varios acumuladores de electricidad.
dar ~.
1. loc. verb. ant. Combatir una plaza o un muro.
en ~.
1. loc. adj. Dicho de un vehículo: Aparcado o estacionado paralelamente a otros. U. m. c. loc. adv.
hacer ~.
1. loc. verb. p. us. golpear.
hacer ~s.
1. loc. verb. coloq. Bol. Dicho generalmente de un niño: Hacer fechorías o daños.
vela1. (De velar1).
1. f. Acción y efecto de velar1.
2. f. Tiempo que se vela.
3. f. Asistencia por horas o turno delante del Santísimo Sacramento.
4. f. Tiempo que se destina por la noche a trabajar en algún arte u oficio o en cualquier otra cosa.
5. f. Peregrinación, especialmente a un santuario.
6. f. Cilindro o prisma de cera, sebo, estearina, esperma de ballena u otra materia crasa, con pabilo en el eje para que pueda encenderse y dar luz.
7. f. velatorio.
8. f. Centinela o guardia que se ponía por la noche en los ejércitos o plazas.
9. f. pl. coloq. Mocos que cuelgan de la nariz, especialmente en los niños.
~ María.
1. f. vela blanca que se colocaba en el tenebrario en medio de las demás amarillas.
a ~ y pregón.
1. loc. adv. En pública subasta, anunciando las pujas por pregón y admitiéndolas hasta que se consume una vela encendida desde el principio del acto.
encender una ~ a Dios, o a San Miguel, y otra al diablo.
1. locs. verbs. poner una vela a Dios y otra al diablo.
en ~.
1. loc. adv. Sin dormir, o con falta de sueño.
estar a dos ~s.
1. loc. verb. coloq. Sufrir carencia o escasez de dinero.
no darle a alguien ~ en, o para, un entierro.
1. locs. verbs. coloqs. No darle autoridad, motivo o pretexto para que intervenga en aquello de que se esté tratando. U. t. sin neg. en sent. interrog. ¿Quién le ha dado a usted vela en este entierro?
poner alguien una ~ a Dios, o a San Miguel, y otra al diablo.
1. locs. verbs. Querer contemporizar para sacar provecho de unos y otros.
quedarse a dos ~s.
1. loc. verb. coloq. estar a dos velas.
2. loc. verb. coloq. Quedarse sin comprender nada.
vela2. (Del lat. vela, pl. de velum).
1. f. Conjunto o unión de paños o piezas de lona o lienzo fuerte, que, cortados de diversos modos y cosidos, se amarran a las vergas para recibir el viento que impele la nave.
2. f. toldo.
3. f. Deporte náutico que consiste en recorrer determinados trayectos con veleros.
4. f. Barco de vela.
5. f. Oreja del caballo, mula y otros animales cuando la ponen erguida por recelo u otro motivo.
~ al tercio.
1. f. Mar. vela trapezoidal que solo se diferencia de la tarquina en ser menos alta por la parte de la baluma y menos baja por el lado de la caída.
~ bastarda.
1. f. Mar. vela mayor de los buques latinos.
~ cangreja.
1. f. Mar. vela de cuchillo, de forma trapezoidal, que va envergada por dos relingas en el pico y palo correspondientes.
~ cuadra.
1. f. Mar. Especie de vela de forma cuadrangular.
~ de abanico.
1. f. Mar. vela que se compone de paños cortados al sesgo y reunidos en un puño por la parte más estrecha.
~ de cruz.
1. f. Mar. vela cuadrada o trapezoidal que se enverga en las vergas que se cruzan sobre los mástiles.
~ de cuchillo.
1. f. Mar. vela que está envergada en nervios o perchas colocados en el plano longitudinal del buque.
~ encapillada.
1. f. Mar. vela que el viento echa sobre la verga o el estay.
~ latina.
1. f. Mar. vela triangular, envergada en entena, que suelen usar las embarcaciones de poco porte.
~ mayor.
1. f. Mar. vela principal que va en el palo mayor.
~ redonda.
1. f. Mar. redonda (‖ vela cuadrilátera).
~s mayores.
1. f. pl. Mar. Las tres velas principales del navío y otras embarcaciones, que son la mayor, el trinquete y la mesana.
~ tarquina.
1. f. Mar. vela trapezoidal muy alta de baluma y baja de caída.
a la ~.
1. loc. adv. Con la prevención o disposición necesarias para algún fin. Poner a la vela. Estar a la vela.
alzar ~s.
1. loc. verb. Mar. Disponerse para navegar.
2. loc. verb. coloq. Dicho de una persona: Salirse o marcharse de repente del sitio en que se halla.
a toda ~, o a todas ~s, o a ~s desplegadas, o llenas, o tendidas.
1. locs. advs. Mar. Dicho de navegar la embarcación: Con gran viento.
2. locs. advs. Entregándose enteramente o con ansia y toda diligencia a la ejecución de algo.
a ~ y remo.
1. loc. adv. Con presteza, con toda diligencia.
cambiar la ~.
1. loc. verb. Mar. Volverla hacia la parte de donde sopla el viento.
dar la ~, dar ~, hacer a la ~, hacerse a la ~, o largar las ~s un barco de vela.
1. locs. verbs. Mar. Salir del puerto para navegar.
levantar ~s alguien.
1. loc. verb. coloq. alzar velas (‖ marcharse de repente).
recoger ~s alguien.
1. loc. verb. Contenerse, moderarse, ir desistiendo de un propósito.
tender las ~s, o ~s.
1. locs. verbs. Mar. Aprovecharse del tiempo favorable en la navegación.
2. locs. verbs. Dicho de una persona: Usar el tiempo u ocasión que se le ofrece favorable para algún intento.
Como se vé, la lengua castellana también es muy rica en acepciones idiomáticas.
Pero además, vanagloriarse de la abundancia de palabras que tiene el idioma castellano es una tontería muy tonta, pues si tenemos tantas palabras, es porque las hemos tomado de otros idiomas. Hasta comienzos del siglo XX, el idioma preferido para saquear era el francés, tal vez por contigüidad, tal vez para poder putear a Napoleón y que él entendiera, vaya uno a saber. En la segunda mitad del mismo siglo, nuestro principal abrevadero comenzó a ser el mismo del resto del planeta: el inglés (o sea la lengua dominante del país dominante militar, cultural, y técnicamente). ¡Así cualquiera tiene el diccionario más grande! ¡Qué vivos!
Pero hay un otro otrosí, y es que a pesar de tener tantas palabras, en el riquísimo idioma castellano hay algunas que nombran cosas muy distintas, al punto de que sólo adquieren significado dentro de un contexto (como sucede tan a menudo en el inglés). Por ejemplo, la orden "-Tocáme el órgano" significará una cosa si es pronunciada en la sala de conciertos, y otra muy distinta si es pronunciada en la morgue...
El lector habrá asociado la palabra "batería" del título de esta entrada con un conjunto de tambores, porque asoció la palabra "órgano" al instrumento musical, porque estaba junto a la palabra "batería", y así... (eso se llama "retroalimentación"). Pero yo estaba pensando en la Junta Departamental de Montevideo (el órgano deliberativo comunal) y en la batería de cocina que me tendría que comprar algún día (un suponer).
Si la entrada se hubiera titulado "vela y batería", la asociación hubiera sido "vela de cera y batería voltaica", y si hubiese sido "órgano y vela", capaz que terminaba pensando en la policía (el órgano del Estado que vela por la seguridad de los ciudadanos), vaya uno a saber.
En fin, creo que ya está demostrado (así de fácil) que el idioma castellano no es ni más ni menos que otros idiomas, pero por si queda alguna duda, mire las páginas que dedica el diccionario de la Real Academia a las tres palabras con la que jugué hoy:
órgano. (Del lat. orgănum, y este del gr. ὄργανον).
1. m. Instrumento musical de viento, compuesto de muchos tubos donde se produce el sonido, unos fuelles que impulsan el aire y un teclado y varios registros ordenados para modificar el timbre de las voces.
2. m. Cierto aparato antiguo de refrigeración.
3. m. Cada una de las partes del cuerpo animal o vegetal que ejercen una función.
4. m. Publicación periódica que expresa la posición y directrices ideológicas de un partido u organización.
5. m. Medio o conducto que pone en comunicación dos cosas.
6. m. Persona o cosa que sirve para la ejecución de un acto o un designio.
7. m. Der. Persona o conjunto de personas que actúan en representación de una organización o persona jurídica en un ámbito de competencia determinado.
8. m. Méx. Nombre genérico de varias especies de cactos altos y rectos.
~ colegiado.
1. m. Der. El compuesto por una pluralidad de personas.
~ de boca.
1. m. Méx. armónica.
~ de manubrio.
1. m. organillo.
~ expresivo.
1. m. Mús. armonio.
~ jurisdiccional.
1. m. Der. Cada uno de los jueces y tribunales que componen el poder judicial.
~s de Móstoles.
1. m. pl. coloq. desus. Personas, dichos, hechos, opiniones, ideas, etc., que debieran compadecerse o convenir en una relación de semejanza, conformidad o armonía, y son, por el contrario, muy disonantes o incongruentes entre sí.
batería. (Del fr. batterie).
1. f. Conjunto de piezas de artillería dispuestas para hacer fuego.
2. f. Unidad de tiro de artillería, mandada normalmente por un capitán, que se compone de un corto número de piezas y de los artilleros que las sirven.
3. f. Obra de fortificación destinada a contener algún número de piezas de artillería reunidas y a cubierto.
4. f. En los buques mayores de guerra antiguos, conjunto de cañones que hay en cada puente o cubierta cuando siguen de popa a proa.
5. f. Espacio o entrepuente en que los mismos cañones están colocados.
6. f. brecha (rotura en una pared o muralla).
7. f. batería eléctrica.
8. f. Conjunto de instrumentos de percusión en una banda u orquesta.
9. f. Conjunto de instrumentos de esta clase montados en un dispositivo único, que toca un solo ejecutante.
10. f. En los teatros, fila de lámparas situada en el borde del proscenio, sustitutiva de las antiguas candilejas.
11. f. Conjunto de aparatos análogos, instalados en el mismo local, que realizan la misma función o trabajo.
12. f. Acción y efecto de batir.
13. f. p. us. Cosa que hace gran impresión en el ánimo.
14. f. p. us. Multitud o repetición de empeños e importunaciones para que alguna persona haga lo que se le pide.
15. com. Músico que toca la batería (conjunto de instrumentos de percusión).
~ de cocina.
1. f. Conjunto de utensilios necesarios para la cocina, que son comúnmente de cobre, hierro, aluminio o acero.
~ de tests.
1. f. Conjunto de pruebas mediante las que se valoran, en términos generalmente cuantitativos, las características psicológicas o los conocimientos de una persona.
~ eléctrica.
1. f. Fís. Acumulador o conjunto de varios acumuladores de electricidad.
dar ~.
1. loc. verb. ant. Combatir una plaza o un muro.
en ~.
1. loc. adj. Dicho de un vehículo: Aparcado o estacionado paralelamente a otros. U. m. c. loc. adv.
hacer ~.
1. loc. verb. p. us. golpear.
hacer ~s.
1. loc. verb. coloq. Bol. Dicho generalmente de un niño: Hacer fechorías o daños.
vela1. (De velar1).
1. f. Acción y efecto de velar1.
2. f. Tiempo que se vela.
3. f. Asistencia por horas o turno delante del Santísimo Sacramento.
4. f. Tiempo que se destina por la noche a trabajar en algún arte u oficio o en cualquier otra cosa.
5. f. Peregrinación, especialmente a un santuario.
6. f. Cilindro o prisma de cera, sebo, estearina, esperma de ballena u otra materia crasa, con pabilo en el eje para que pueda encenderse y dar luz.
7. f. velatorio.
8. f. Centinela o guardia que se ponía por la noche en los ejércitos o plazas.
9. f. pl. coloq. Mocos que cuelgan de la nariz, especialmente en los niños.
~ María.
1. f. vela blanca que se colocaba en el tenebrario en medio de las demás amarillas.
a ~ y pregón.
1. loc. adv. En pública subasta, anunciando las pujas por pregón y admitiéndolas hasta que se consume una vela encendida desde el principio del acto.
encender una ~ a Dios, o a San Miguel, y otra al diablo.
1. locs. verbs. poner una vela a Dios y otra al diablo.
en ~.
1. loc. adv. Sin dormir, o con falta de sueño.
estar a dos ~s.
1. loc. verb. coloq. Sufrir carencia o escasez de dinero.
no darle a alguien ~ en, o para, un entierro.
1. locs. verbs. coloqs. No darle autoridad, motivo o pretexto para que intervenga en aquello de que se esté tratando. U. t. sin neg. en sent. interrog. ¿Quién le ha dado a usted vela en este entierro?
poner alguien una ~ a Dios, o a San Miguel, y otra al diablo.
1. locs. verbs. Querer contemporizar para sacar provecho de unos y otros.
quedarse a dos ~s.
1. loc. verb. coloq. estar a dos velas.
2. loc. verb. coloq. Quedarse sin comprender nada.
vela2. (Del lat. vela, pl. de velum).
1. f. Conjunto o unión de paños o piezas de lona o lienzo fuerte, que, cortados de diversos modos y cosidos, se amarran a las vergas para recibir el viento que impele la nave.
2. f. toldo.
3. f. Deporte náutico que consiste en recorrer determinados trayectos con veleros.
4. f. Barco de vela.
5. f. Oreja del caballo, mula y otros animales cuando la ponen erguida por recelo u otro motivo.
~ al tercio.
1. f. Mar. vela trapezoidal que solo se diferencia de la tarquina en ser menos alta por la parte de la baluma y menos baja por el lado de la caída.
~ bastarda.
1. f. Mar. vela mayor de los buques latinos.
~ cangreja.
1. f. Mar. vela de cuchillo, de forma trapezoidal, que va envergada por dos relingas en el pico y palo correspondientes.
~ cuadra.
1. f. Mar. Especie de vela de forma cuadrangular.
~ de abanico.
1. f. Mar. vela que se compone de paños cortados al sesgo y reunidos en un puño por la parte más estrecha.
~ de cruz.
1. f. Mar. vela cuadrada o trapezoidal que se enverga en las vergas que se cruzan sobre los mástiles.
~ de cuchillo.
1. f. Mar. vela que está envergada en nervios o perchas colocados en el plano longitudinal del buque.
~ encapillada.
1. f. Mar. vela que el viento echa sobre la verga o el estay.
~ latina.
1. f. Mar. vela triangular, envergada en entena, que suelen usar las embarcaciones de poco porte.
~ mayor.
1. f. Mar. vela principal que va en el palo mayor.
~ redonda.
1. f. Mar. redonda (‖ vela cuadrilátera).
~s mayores.
1. f. pl. Mar. Las tres velas principales del navío y otras embarcaciones, que son la mayor, el trinquete y la mesana.
~ tarquina.
1. f. Mar. vela trapezoidal muy alta de baluma y baja de caída.
a la ~.
1. loc. adv. Con la prevención o disposición necesarias para algún fin. Poner a la vela. Estar a la vela.
alzar ~s.
1. loc. verb. Mar. Disponerse para navegar.
2. loc. verb. coloq. Dicho de una persona: Salirse o marcharse de repente del sitio en que se halla.
a toda ~, o a todas ~s, o a ~s desplegadas, o llenas, o tendidas.
1. locs. advs. Mar. Dicho de navegar la embarcación: Con gran viento.
2. locs. advs. Entregándose enteramente o con ansia y toda diligencia a la ejecución de algo.
a ~ y remo.
1. loc. adv. Con presteza, con toda diligencia.
cambiar la ~.
1. loc. verb. Mar. Volverla hacia la parte de donde sopla el viento.
dar la ~, dar ~, hacer a la ~, hacerse a la ~, o largar las ~s un barco de vela.
1. locs. verbs. Mar. Salir del puerto para navegar.
levantar ~s alguien.
1. loc. verb. coloq. alzar velas (‖ marcharse de repente).
recoger ~s alguien.
1. loc. verb. Contenerse, moderarse, ir desistiendo de un propósito.
tender las ~s, o ~s.
1. locs. verbs. Mar. Aprovecharse del tiempo favorable en la navegación.
2. locs. verbs. Dicho de una persona: Usar el tiempo u ocasión que se le ofrece favorable para algún intento.
Como se vé, la lengua castellana también es muy rica en acepciones idiomáticas.
martes, 24 de agosto de 2010
TEMPUS FUGIT
En el día de hoy, este blog cumple un año, y la sensación es extraña. Por un lado, me da lástima no haber podido cumplir la promesa de hacer una entrada cada día. Por otro lado, no me importa para nada no haberlo hecho. Muchos seres humanos somos así: contradictorios. Por un lado, me parece que fue ayer que escribí aquello de "La tortuguita desnuda". Por otro lado, me parece que hace muuuuucho tiempo que estoy escribiendo y poniendo muchas cosas en este blog. ¡La pucha que tenía razón Einsenstein cuando decía que todo es relativo!
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