Muchas entradas de este blog hablan de por qué escribo, o de mi búsqueda por hallar una respuesta a esa pregunta que me hago permanentemente, talvez por sentir la culpa de no escribir tan bien como quisiera (esta oración anterior es la prueba de que no miento cuando digo lo que digo).
Pero desde hace un tiempo se me han ido las ganas de escribir sobre lo que veo y lo que siento, porque como no me gusta lo que veo, termino sintiendo tristeza y no quiero andar contagiando ese sentimiento por ahí.
Es que así como el planeta está cambiando debido a la acción del hombre, también están cambiando las sociedades. Y así como por más precauciones que se tomen, el cambio climático es irreversible, yo creo que en la sociedad hay cosas que no se podrán cambiar por más empeño que se pongan; que así como no se puede revertir el deterioro ambiental, tampoco se puede revertir el deterioro cultural de las sociedades (por así decirlo).
Talvez dentro de muchos años, si se sigue educando y educando y educando, logremos alguna mejora, pero sin dudas que yo no la veré. En fin, que al final estoy haciendo lo que dije que no quería hacer, así que mejor me voy a alegrar mi corazón y el de ustedes transformándome en Sofanor Robaina Robinson.