En 1971, en su disco “Canciones Chuecas”, Daniel Viglietti cantaba el “Cielito de los Muchachos” de Mario Benedetti, aquél que decía: “Están cambiando los tiempos / para bien o para mal, / para mal o para bien, / nada va a quedar igual, / nada va a quedar igual…”.
Y sí, los tiempos estaban cambiando y mucho fue para mal y algo fue para bien (o al revés, depende como ande uno al momento de medir los cambios), y siguieron cambiando y así lo hacen también ahora, porque ese de cambiar es un vicio que tienen los tiempos, todos los tiempos, los de antes y los de ahora, todos tienen ese mismo vicio de andar cambiando permanentemente.
Pero bueno, todo esto viene a cuento porque el miércoles a eso de las ocho y media de la tarde/noche, mientras íbamos caminando con S. por la calle Ejido a la altura de la idem Colonia, comenzamos a sentir una sirena, grave, profunda, insistente la sirena. Como si alguien se hubiera colgado de una bocina de aire comprimido de un camión con acoplado de película yanqui.
La gente miraba a un lado y a otro sin darse cuenta de de dónde venía ese clamor, pero sin preocuparse demasiado, le diré. Y la sirena seguía, insistente y monótona, y S. dijo que parecía la sirena de El Día, y ahí se me prendió la lamparita. Realmente era la sirena de El Día; la misma que sonó cuando murió Gardel, cuando Paris fue liberada de la ocupación nazi, cuando Uruguay salió campeón del mundo de fóbal…
¿Y por qué sonaba la sirena de El Día el miércoles a las ocho y media de la tarde/noche? Ah… porque ahora quien maneja esa sirena es el consorcio “Hípica del Plata”, concesionario del Hipódromo de Maroñas y dueño del edificio construído para el diario El Día, y el miércoles pasado fue 6 de enero, y ese día se realizó la fiesta más importante del calendario hípico uruguayo, o sea que se corrió el “Gran Premio Ramírez”, y los tipos ahora no tocan la sirena cuando pasa algo importante en el país o en el mundo, sino cuando se corre el “Gran Premio Ramírez” (que para ellos es lo más importante del mundo, claro). El capitalismo es así ¿vio? La plata manda, qué le va a hacer… Si quiere una sirena que toque cuando termine alguna guerra o caiga alguna dictadura: cómpresela y manéjela usté mismo.