(y a mi no me importa mucho que digamos)

sábado, 9 de enero de 2010

CARTELES MUY HUMANOS

Una de las primeras medidas que tomó Víctor "el toto" Rossi cuando asumió como director de Tránsito y Transporte de la Intendencia Municipal de Montevideo, allá en el inicio de la última década del siglo pasado (es decir: en 1990), fue mandar colocar estos carteles en todas las paradas de ómnibus del departamento. De un lado (de éste) se leía el recorrido, y del otro (del otro) se leía a que hora salían el primer y el último ómnibus y con cuales otros recorridos vendía combinaciones, etcétera.

Pero claro, esos carteles los diseñaron y los pintaron seres humanos, y así como embocar es divino, lo humano es errar, y aquí está una de las tantas pruebas de que así son las cosas. Porque como se podrá observar en los dos carteles de la foto que luce arriba de estas letras, se indica que tanto el 148R como el 148N llegan a la Aduana por la calle Paysandú, es decir: a contramano (que la calle Paysandú está flechada de oeste a este y en el cartel dice que los ómnibus la recorren de este a oeste).

Veinte años han pasado, y como dice Gardel, veinte años no es nada, sino que es mucho (si no me cree mírese en el espejo y compárese con una foto suya de 1990), y durante veinte años, o nadie se dió cuenta, o a nadie le importó que en las decenas (son realmente decenas) de carteles indicadores de los recorridos del 148R y el 148N que había en todas las paradas desde Melilla hasta la Aduana, dijera que los ómnibus iban por una calle por la que era imposible que fueran. Incluso los carteles que estaban sobre la calle Uruguay (que es por la que realmente iban y van estos ómnibus), incluso en esos, decía que los ómnibus iban por la calle Paysandú.

Yo mismo, me vine a dar cuenta del asunto el miércoles pasado, pues como el ómnibus demoraba porque era feriado y no tenía un libro a mano, me puse a leer los carteles y como sí tenía una cámara de fotos, la saqué y saqué esta foto y escribí ésto. En mi descargo diré que hace solamente tres años que vivo aquí en este lugar por el que pasa el 148, y que como trabajo en eso, nunca le dí mucha bolilla a esos carteles. Pero bueno, ¡qué poco serio! ¿no?