El negocio está en el mismo lugar desde hace muchos años, pero el otro día le pusieron un cartel nuevo. Pasé por ahí y me llamó la atención, y lo miré y lo leí. Decía: "La Casa del Artesano, creatividad al alcance de su mano", y yo pensé que si había algo que le faltaba a esa publicidad de La Casa del Artesano era precisamente la creatividad.
Poner "La Casa del Artesano, creatividad al alcance de su mano", es lo mismo que poner "La Casa del Artesano..." bueno, ya saben. Una rima tan fácil hace que ni el más serio y responsable de los aspirantes a monje budista o trapense pueda evitar pensar en agarrar algo con la mano.
Es como cuando en "Oleo de Mujer con Sombrero" Silvio Rodríguez rima "Gaviota" con "botas", no se puede. Bueno, seré sincero, el que no puedo evitar hacer ese tipo de asociaciones de ideas soy yo, que tengo debilidad por las guarangadas. A lo mejor a usted ni se le pasan por la cabeza esas cosas.
Y ahora que hablé de los monjes, me acordé de los Monasterios del Monte Meteora, allá en la llanura de Tesalia. Yo siempre me pregunté si ese monte se llamaba así porque los monjes sufrían de meteorismo, o si el nombre se debía a que los tipos están ahí arriba sin hacer nada, meta rezar y rezar, como al santo botón, un decir.
Y ahora que hablo de monjes y de iglesias me acordé de un cartel que había en un local evangélico en Ariel y Sayago, que decía: "Dios te ama tal como eres. Pero no quiere dejarte como estás", una consigna que luce bastante más en su original en inglés, idioma en el que para decir ser y estar se usa la misma palabra ("God loves you just as you are, but he doesn't want to leave you as you are").