(y a mi no me importa mucho que digamos)

domingo, 27 de junio de 2010

AQUELLOS AÑOS

Éramos fantasmas transparentes caminando por la ciudad vacía pero llena de los espectros de nuestros amigos ausentes, por exilio, por cárcel, por muerte, por desaparición, por traición. No queríamos ver ni que nos vieran, reconocer ni que nos reconocieran. Caminábamos mirando siempre el piso, la vereda, las baldosas, es decir: la nada. No queríamos ser nada. Queríamos ser aire y que nos dejaran vivir, por favor. Por eso no olvido, por eso no perdono ni que vengan degollando. Esa vida que nos robaron no nos la devuelve nadie. Que se vayan a la mierda.