Yo no soy el que parezco.
Tú talvez ya te hayas dado cuenta y tú talvez no.
Pero no pienses que ese es un problema sólo mío, no, tú tampoco eres lo que pareces.
Sucede que uno a veces se piensa que es una cosa y resulta que es otra (por ejemplo: hay quienes se piensan que son inteligentes y en realidad son tontos).
Pero el principal problema es que sea como sea uno, uno no es siempre el mismo.
A veces uno es uno y a veces uno es otro, es decir: que uno es distinto según el momento y según el lugar.
Y yo soy uno contigo y soy otro con él y otro distinto con ella, y viceversa una y otra vez.
Uno es unos con sus hijos, y otros con sus padres, y otros con sus amigos, y otros con sus amores, y otros con sus vecinos, porque cada una de esas personas tendrá una imagen distinta de uno, ya que uno será alguien distinto cada vez.
Pero como el otro también va cambiando, uno tampoco es el mismo con la misma persona siempre, ya que al cambiar esa otra persona, uno también cambiará.
Se podrá decir que uno es uno mismo solamente cuando está solo, pero tampoco es así.
Aún estando solo, uno es distinto según la hora del día, el estado del tiempo, el de su salud, el de sus finanzas, y hasta según lo que haya ingerido (yo no soy el mismo de antes luego de comerme un guiso, por ejemplo).
Y es por eso que algunas personas nos quieren, otras nos detestan, y otras nos indiferencian, unas más, otras menos, otras más o menos.
Y unas nos ven mejores de lo que somos y otras nos ven peores.
Las que nos ven mejores, corren el riesgo de ser defraudadas, y las que nos ven peores pueden llevarse una agradable sorpresa; aunque también ambas pueden ver corroboradas sus primeras impresiones, depende.
En definitiva: que no sólo es imposible saber como es una persona sino que también es imposible saber como es uno mismo, porque una y otro actuamos distinto según la ocasión, y por eso hay que manejarse según el promedio y según cómo sea esa persona con nosotros, lo que –como ya se habrá deducido– está íntimamente relacionado a como seamos nosotros con ella.
Más no se puede, lo lamento.