(y a mi no me importa mucho que digamos)

sábado, 5 de diciembre de 2009

ESTAMOS RODEADOS

UN FANTASMA RECORRE EL MUNDO, ES EL FANTASMA DE LA ESTUPIDEZ

Prácticamente no pasa un día sin que los periódicos anuncien algún “descubrimiento maravilloso” o publiquen alguna encuesta o “estudio científico” provocativo y heterodoxo, al que presentan como algo indiscutible. Son tantos esos descubrimientos, esas encuestas y esos estudios –y tan poco el tiempo que estoy dispuesto a concederles– que sólo comentaré tres que he encontrado en estos días. En ocasiones, el “descubrimiento” se cae apenas pasado el titular (es el caso de la primera estupidez de hoy). Otras veces, se toma un estudio en particular como si fuera una ley universal, sin siquiera detenerse a pensar un poco en lo que se está informando. Y el lector desprevenido, come y bebe de esa sustancia, y luego repite y difunde la estupidez. “¡Lo dieron en el informativo!” responderán (confundiendo la “Vox Media” con la “Vox Dei”) al incrédulo que se atreva a decirles “¡Pero andá!” En fin, ya está, acá van los “¡Pero andá!” de hoy.

a) ESTUPIDEZ UNO
ENCUENTRAN “HUELLAS” DEL YETI
Charles Haviland (BBC, Katmandú)

Un presentador de la televisión estadounidense afirma que él y su equipo encontraron una serie de huellas en el Everest, del lado nepalés, que se parecen a las descripciones del misterioso "yeti", también conocido como el "abominable hombre de las nieves". El periodista y sus colegas indicaron que estaban "muy contentos" tras el hallazgo, aunque no llegaron a expresar que creían que definitivamente se trataba de pisadas del yeti.

Josh Gates y su equipo de camarógrafos y productores trabaja en una serie denominada "Destination Truth" ("Destino: la verdad"), en la cual se le sigue la pista a criaturas fantásticas que la gente afirma haber visto. Las huellas encontradas el miércoles han renovado el interés sobre el abominable hombre de las nieves de Nepal. Gates indicó que ellos habían explorado la zona durante la noche debido a que, por lo general, el supuesto yeti ha sido avistado durante esas horas. El presentador y su equipo no vieron al abominable hombre de las nieves.

Sin embargo, un integrante del equipo de nacionalidad nepalesa vio tres pisadas y alertó a Gates, quien le dijo a la BBC que la primera de ellas era una "prístina" marca de una pata derecha de 33 centímetros de largo, con cinco dedos y un ancho de 25 centímetros. Asimismo, se observó una huella de talón y otra más débil. Gates, contento, describió la principal pisada como antropomórfica, es decir, que tiene características humanas.

El presentador sostuvo que él no creía que las huellas hayan sido hechas por el hombre o que vinieran de un animal conocido, como por ejemplo un oso. No obstante, señaló que no estaba seguro si creer o no en el yeti y que no sabía cómo interpretar el hallazgo. El equipo hizo moldes de las tres huellas, las cuales serán examinadas por científicos en Estados Unidos.

Al ser preguntado acerca de por qué sólo se encontraron tres pisadas, Gates respondió que el terreno -en un valle de unos 2.800 metros- era principalmente rocoso. Informes del mítico yeti se remontan a cientos de años atrás y a la criatura se le atribuyen poderes tanto peligrosos como protectores.

Un monasterio budista cerca del Everest alberga lo que algunos dicen es el cuero cabelludo de un yeti. Científicos que examinaron la muestra dijeron que era piel de antílope, pero otros expertos no coinciden con esta versión. En la década de los 50, el explorador británico Eric Shipton, tomó fotos de las huellas en la nieve de lo que algunos aseguran son las pisadas del abominable hombre de las nieves.

COMENTARIO
El cronista de la BBC primero dice que “El periodista y sus colegas indicaron que estaban ‘muy contentos’ tras el hallazgo, aunque no llegaron a expresar que creían que definitivamente se trataba de pisadas del yeti”, y luego, que el Sr. Josh Gates “no estaba seguro si creer o no en el yeti y que no sabía cómo interpretar el hallazgo”. Sin embargo, titula su nota lisa y llanamente “Encuentran ‘huellas’ del Yeti”. Las huellas pueden ser de Oso, pero el tipo dice que “no cree” que lo sean. El articulista cuenta que en un monasterio hay una cosa peluda de la que “algunos dicen” que es cuero cabelludo yetial, mientras unos científicos dicen que es piel de antílope, aunque “otros expertos” no coinciden con esa versión... ¿Algunos dicen? ¿Quienes? ¿Otros expertos? ¿Expertos en qué, quienes? ¡Ay dios!

b) ESTUPIDEZ DOS
LA EDAD “IDEAL” PARA PERDER LA VIRGINIDAD
(Infobae)

Perder la virginidad a edad muy temprana o muy tardía implica riesgos de enfermedades sexuales, concluyó un informe científico publicado en Estados Unidos. Investigadores de la Universidad de Columbia indicaron que quienes inician su vida sexual antes de los 14 años de edad están más expuestos a desarrollar trastornos clínicos como dificultades para la erección masculina o para alcanzar el orgasmo femenino. Algo similar reflejaron los pacientes que se iniciaron sexualmente después de los 22 años. El estudio, publicado la American Journal of Public Health, sostiene que entre los 17 y 18 años es la edad ideal para perder la virginidad.

COMENTARIO:
¿Debemos entonces deducir que quienes se iniciaron sexualmente entre los 17 y los 18 años tienen menos trastornos sexuales? ¿Los que se iniciaron sexualmente a los 16 años entonces tendrán menos trastornos que los que se iniciaron a los 15? Bueno, un momento: todo es relativo. La noticia solo dice que los tempraneros y los tardones “están más expuestos” a desarrollar esos trastornos. A lo mejor los desarrollan, a lo mejor no.¿Entonces? Entonces pasa que en la Universidad de Columbia tienen poco que hacer y las agencias noticiosas tienen muchas páginas para llenar.

c) ESTUPIDEZ TRES
EL HIJO MAYOR DE TRES ES EL MÁS INTELIGENTE

El orden sí importa
Para la ciencia, el hijo mayor es más inteligente

Un estudio realizado con 250.000 jóvenes respalda la "Teoría del orden del nacimiento". El primogénito es más conservador; el hijo menor es más arriesgado y el del medio es el más sociable. Mucho se ha escrito acerca de la influencia que tiene en el carácter de una persona ser el hijo mayor, el menor, o el del medio. Ahora, un estudio realizado con 250.000 jóvenes consolida la teoría de que el orden que los hermanos ocupan en la familia sí importa: el hijo mayor es más inteligente y conservador; el menor, más revolucionario.

El estudio, realizado por la Universidad de Oslo y el Instituto de Salud Ocupacional de esa capital, fue realizado junto con el servicio médico del Ejército de Noruega, y publicado en la prestigiosa revista Science, según informa hoy el diario El País de España. Los investigadores analizaron los niveles de inteligencia de cerca de 250.000 reclutas de 18 y 19 años, y los resultados no dejan lugar a dudas acerca de la importancia del orden en la familia: el primogénito tiene un cociente intelectual (CI) 2,3 puntos por encima del segundo, y éste aventaja en 1,1 puntos al tercero. En tanto el CI de los primeros es también mayor que el de los hijos únicos.

El estudio brindó un fuerte respaldo a la "Teoría del orden de nacimiento", formulada a finales del siglo XIX, que también profundiza en los rasgos de personalidad. A grandes rasgos, el hijo mayor se caracteriza por el conservadurismo, el respeto a las expectativas y los valores paternos, y el perfeccionismo. Como las expectativas depositadas en él son muy elevadas, “le va a costar asumir fracasos", señala María José Díaz-Aguado, catedrática de Psicología de la Complutense de Madrid.

COMENTARIO:
La gran duda que surge de este “estudio” es qué sucede con quienes tienen un solo hermano, mas de dos hermanos, o lisa y llanamente ninguno. ¿Los hijos únicos son conservadores, y revolucionarios a la vez? ¿Los hermanos del medio son siempre unos tontos? ¿Como es el cuarto hermano? Pero el problema mayor de esta estupidez es el concepto mismo de Cociente Intelectual, algo que nació en el siglo XIX y ha sido relativizado hasta casi considerarlo inútil en este siglo XXI. Stephen Jay Gould ha explicado muy bien el asunto en su libro “La falsa medida del hombre” (Ed.Crítica, ISBN: 9788484324560), no lo arruinaré.

Pero esto no es todo, el mismo El País de Madrid finaliza la nota explicando que “Hay muchas excepciones. Por ejemplo, las hermanas Álvarez. La mayor, Paz, de 42 años, se define como ‘la más irresponsable y loca’. La pequeña, Alejandra, de 32, es ‘la más ordenada y cuadriculada’, en definición de la primogénita; ella se ve a sí misma ‘como la madre de mis hermanas, y en el medio, Sonia, de 41 años, impone el equilibrio y ejerce de cobijo y nexo de unión entre todas”, lo que no hace más que empeorar las cosas y aumentar la estupidez del asunto. Pues no es científico contrastar tan livianamente los resultados de una encuesta realizada entre esos 250.000 reclutas noruegos de 18 y 19 años, con las características de tres hermanas españolas cuarentonas.

Finalmente, ha de destacarse el título de la nota “Para la ciencia, el hijo mayor es más inteligente”. ¿Para “la ciencia”? ¿Qué significa “para la ciencia”? ¿Qué es “la ciencia”? En realidad, científicamente hablando, esto de que “el hijo mayor es más inteligente” es solamente la conclusión a la que han llegado unos investigadores de la Universidad de Oslo y el Instituto de Salud Ocupacional, quienes –al igual que sus colegas de la Universidad de Columbia– parecen estar –precisamente– muy poco ocupados.

La ciencia en si propia no existe, existe el “método científico” y personas que lo aplican. Algunas lo aplican bien, otras lo aplican mal. Algunas lo aplican en cosas importantes, otras lo aplican en estupideces. La mayoría de los científicos no son estúpidos; la mayoría de los dueños de los medios de comunicación se piensan que sus consumidores sí lo son, o están trabajando para eso, pues el estúpido es más conveniente no sólo porque piensa menos sino principalmente porque en la medida de sus posiblidades, consume más.