Hace 50 días que comencé con este blog, y ya llevo más de mil visitas. ¿Quién me visita? ¿Quién me lee? ¿Amigos? ¿Familiares? ¿Desconocidos? No lo sé, pero supongo que un poco de cada cosa. Algunos dejan su saludo o su comentario. La mayoría entra en secreto y se va sin dejar huellas. Algunos vuelven, otros ni por equivocación. ¿Entonces? ¿Para quién escribo entonces? Pues para mi, para todos, y para nadie. Es lo mismo que un libro, uno nunca sabe quien lo leerá, pero la ventaja de un blog sobre un libro es que no puede terminar tirado en la calle o en un basural. A lo sumo, desaparecerá cuando yo me aburra de él o luego de que yo desaparezca. Mientras tanto, aquí, está, limpito y brillante, presto a ser leído por familiares, amigos y desconocidos. Buen provecho. Muchas gracias.